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Cinco siglos del fallecimiento del gran Leonardo Da Vinci

Este año se festeja el 500 aniversario luctuoso del gran genio Leonardo da Vinci.
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Publicado Hace 10 días el 10 de Enero de 2019

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Este año se festeja el 500 aniversario luctuoso del gran genio Leonardo da Vinci, que murió el dos de mayo de 1519. Es una fecha que incuestionablemente la humanidad se prepara a celebrar, porque Leonardo fue uno de los máximos exponentes del género humano, quien a pesar de haber diseñado maquinaria bélica, fue un reconocido pacifista, amén de que fuera un gran humanista. Murió a la edad de 67 años, o sea, un anciano para su época, un chamacón para nuestro presente (yo cumplo 65 el próximo 10 de febrero y a pesar de que digo estar viejo –oficialmente lo estoy, pues la tercera edad, según esto, comienza a los 60- me siento muchachón, y estoy 2 de cumplir la edad en la que entregó el equipo mi cuate Leonado). Y no obstante sentirme no tan ruco, el otro día, para ser exactos, en el festejo de fin de año, un grupo de sobrinos y gente de su generación, los muy “móndrigos” osaron llamarnos “viejos” a los de nuestra generación que estábamos ahí presentes. Yo como me llevo bastante pesado con la mayoría de esos, casi que les aviento su caracolitos, pero me abstuvo en función a mi alta calidad cultural (sucumbí a la tentación).

RETOMANDO EL TEMA
Regresando al gran Leonardo, de entre las grandes pinturas que realizó, el culmen, según los conocedores, fue al “Mona Lisa”, que ni es mona ni es lisa, pero, según esto, el nombre original de la modelo era Lisa y lo de “mona” es “señora” en italiano antiguo. También se le conoce como “La Gioconda”, por ser la esposa de Francesco del Giocondo. Otra obra pictórica de él y que todos los cristianos poseen una réplica en casa, ya bien pintura, en piedra, madera, etc., es la llamada “Última cena” (lo pintó en un muro del refectorio del convento de Santa Maria delle Grazie, en Milán, Italia), es la alegoría de la reunión en la noche del Jueves Santo de Jesús con los apóstoles, cuando Jesús deja instituida en dicha convivencia, la eucaristía. Entre otras. A mí, la que más me gusta es “La dama con armiño”.

LA GIOCONDA LA OBSEQUIÓ LEONARDO A FRANCISCO I DE FRANCIA
La que resulta no solo todo un enigma, sino que además siempre ha sido polémica su posesión, es La Mona Lisa, porque según los italianos debería estar en Italia, pero, hasta donde tengo entendido, conforme a exhaustivas investigaciones realizadas (dos tres libros biográficos y ya me estoy quemando incienso – pero ¿A poco no son así los que luego andan haciendo sus currículums? ¡Muy pomadosos!). Según esto, como a Leonardo ya lo consideraban un anciano y además ya tenía problemas con el movimiento del brazo derecho (pero él manejaba el izquierdo como si fuese el derecho), no era bien visto, no obstante era una grandeza pues fue pintor, anatomista, arquitecto, paleontólogo, artista, botánico, científico, escritor, filósofo, ingeniero, inventor, músico poeta y ¡Artista! Entre otras muchas más actividades. Se sintió mal entre la paisanada en Italia y se fue a vivir a Francia, en donde el rey Francisco I no solo lo invitó a ir ahí, sino que lo recibió con bombo y platillo, lo alojó en el castillo de Close-Lucé, en Amboise, Francia. A donde el monarca lo visitaba con frecuencia y para entonces da Vinci había ya terminado su pintura cumbre y la traía consigo, y por gratitud a como fuera tratado por el rey, se la obsequió (otros dicen que la compró Francisco I, pero, por la largueza con la que fuera tratado Leonardo, éste se la obsequió). Ahí pasó los últimos tres años de su vida Leonardo y ahí murió.
Así que no hay duda de que la obra es de Francia.

UNO DE LOS GRANDES GENIOS DE LA HUMANIDAD
Bueno, pues estén listo para los festejos de la conmemoración luctuosa de este gran ser humano. Que dicho sea de paso, pareciera que jamás feneciera, pues cada vez está más presente en el ideario general del mundo entero.

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