Respetuosa aclaración

El otro día recibí una nota de un amable lector, en donde en muy buen español, me dice que muy rara vez le gusta lo que aquí escribo. Pero, a la vez me da una serie de señalamientos que por lo visto no se pierde ninguna de mis “calumnias”, porque de lo contrario no habría estado tan documentado.

TODA CRÍTICA ENRIQUECE Y SOLIDIFICA

Agradezco en todo lo que vale esta y todas las misivas que de las que soy destinatario y recipiendario con motivo de lo que escribo, cabe aclarar de que luego hay algunas muy gratificantes y tampoco faltan las “maternales”, pero, todas, absolutamente todas son bienvenidas en función a ser muestra incuestionable de que me hacen el favor de leerme.

SALIÓ EL PEINE

Hago referencia a la amable misiva de esta persona que no me lee mucho, pero me da santo y seña de lo que escribo, porque señala que uno de mis repetitivos temas es la Iglesia Católica. Por lo que creo de ahí viene el asunto. Pero, así como el amable lector tiene todo el derecho de opinión y réplica a mí me asiste el de emitir mis opiniones y quien las quiera leer, les tengo encarecidamente mi gratitud por así hacerlo.

VAN HASTA EN CONTRA DE CRISTO

Como digo ut supra, concluyo el tema de las observaciones recibidas se deben a mis críticas hacia la Santa Madre Iglesia, que, lamentablemente, como la siguen regando los señores de la mafia eclesial, hay que seguir “A Dios rogando y con el mazo dando”.

COPIA AL CARBÓN DE LA ESTRUCTURA DEL IMPERIO ROMANO

Yo no tendría nada, en lo absoluto nada en contra de la Iglesia Católica y no me ocuparía mayormente de ella, si la Iglesia no fuera en sí (y todos los credos por ahí van) una contradicción perpetua y la acción de sus “representantes”, siempre, además de regarla y aprovecharse de los feligreses, sobre todo en materia de tomarles el pelo, ellos, los prelados, en su mayoría, traicionan los principios bajo los cuales supuestamente se rigen. Muestra de ellos es que el elemento humano que ha sido de una gran lucidez y validez, los obispos o inquisidores los han hecho arder en la hoguera o casi lo logran (Martín Lutero, por ejemplo, se salvó por un pelito de rana rasurada y fueron los príncipes los que lo defendieron, porque entre León X y Carlos V de Alemania y I de España ¡Ni los huesos hubiesen dejado! Y la obra humanista de Martín Lutero es innegable) que no queda de otro que echarles leña. O, como dijera mi cuate el cubano: “Darles candela”.

UN CRÍTICO AMABLE Y FINOLES

Y conste que hay otros lectores críticos que me han dicho muy feo, pero del que ahora escribo ha mostrado sabiduría, clase y sobre todo educación, pero, aguerrido en señor. Quien a la vez, como una referencia de calidad toda una gama de escritores, editorialistas y columnistas nacionales. Que, dicho sea con todo respeto, tales escritores se han dado el lujo de perder estilo y objetividad, pues todos los mencionado por el buen amigo (quiero creer no se ha percatado) ¡Todo noviembre y diciembre también, han estado criticando un día sí y el otro también a AMLO!, como si fuesen accionistas del NAIM o cobraran en alguna nómina de la federación.

Cuando que en el diarismo, si después de tres día consecutivos no se cambia de tema y se sigue con más de lo mismo, sobre todo si es crítica de carácter político, estamos entonces antes una soterrada campaña en defensa de intereses propios, de equipo o del “chayote” (por haberse quedado sin éste último).

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