La soledad de Trump en Navidad

Todos tomamos a broma la serie de tuits que en su cuenta oficial envió el presidente estadounidense Donald Trump el 24 de diciembre, cuando tuvo que quedarse en la Casa Blanca en vez de viajar a su residencia privada de Mar-a-Lago (Florida) debido al cierre parcial del Gobierno de EE.UU., iniciado el viernes 21 de diciembre a medianoche. Uno de ellos dice: “Estoy completamente solo (pobre de mí) en la Casa Blanca esperando que los demócratas regresen y hagan un acuerdo sobre la seguridad fronteriza que necesitamos desesperadamente.”

Y todos sabemos que su esposa, que lo esperaba en Florida, regresó a Washington, pues lo tomó como una forma indirecta de llamarla. Lo cierto es que uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo se sintió solo y tal vez sufrió el síndrome de Scrooge, el desalmado personaje de Charles Dickens en “Un cuento de Navidad”, un anciano avaro y explotador que, en el relato, es visitado por el fantasma de su antiguo socio, Jacob Marley, que le muestra la noche espectral de Londres y que uno de sus empleados, a pesar de ser pobre comparte feliz con su familia. El final todos lo conocemos: Scrooge se humanizó.

Seguramente Trump ha presenciado la adaptación de la obra y para esos momentos ya sabía que a principios de mes, una niña guatemalteca de siete años, falleció bajo custodia de las autoridades migratorias de Estados Unidos supuestamente por deshidratación y tras haber cruzado ilegalmente la frontera a través de una zona desértica del estado de Nuevo México. Y después, la noche del 25 de diciembre murió un niño, también guatemalteco, de 8 años de edad, estando igualmente detenido por las autoridades estadounidenses, siendo el segundo caso de un niño migrante que muere este mes bajo custodia estadunidense.

Scrooge se humanizó, pero Trump no. Por eso debe ser bienvenida la propuesta de nuestro nuevo gobierno federal de un proyecto de inversiones conjuntas entre México, Canadá y Estados Unidos para potenciar el desarrollo de los pueblos de Centroamérica y México, y se pueda frenar la migración con desarrollo y empleo, y crear cortinas de empleo para ir reteniendo a los flujos de Centroamérica y de México.

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