Zumby Pixel

“Saca monedas” del malecón, ganan más que cualquier millennial con licenciatura

Tanto Israel como otros clavadistas más se enfrentan casi de forma diaria a los piquetes de erizos, sin embargo son los de las medusas los más dolorosos: "me curo a valor mexicano, me lo aguanto y tan rápido como se me pasa me vuelvo a echar clavados".

Publicado 14 diciembre 2018 el 14 de Diciembre de 2018

por

El termómetro marca 28 grados a la sombra y ciertamente el aire proveniente del mar es bastante fresco sobre el paseo del malecón porteño. Camino bajo los rayos del sol en busca de los tradicionales “saca monedas” y sin darme cuenta ellos ya me habían encontrado a mí: “aviénteme una moneda joven”.

Es en este punto donde empieza la historia. El primero en aparecer es Israel Castillo Díaz quien parece entender el motivo de la entrevista. Los últimos 20 años los ha pasado sacando monedas que turistas nacionales y extranjeros le avientan. Solo cursó hasta cuarto año de primaria. Aún así percibe un salario mensual un tanto mayor al de cualquier millennial  con licenciatura y cédula profesional.

Israel Castillo Díaz y Gerardo Rivera Cruz, ambos con 29 años, el primero empezó como saca monedas a los 9 años y el segundo a los 18. / Foto: Christian Valera Rebolledo

“En días malos lo menos que sacamos son 80 o 100 pesos, aunque los días buenos pueden ser 300 pesos o más, es variable pero de aquí sostengo a mi esposa y mis tres hijos”. Israel es claro, su vida depende del mar sí, pero también de los turistas pues confiesa que las mejores percepciones las recibe de los visitantes nacionales.

De lenguaje honesto -y a pregunta expresa- Israel asegura que llegó a los 9 años a sacar monedas porque desde chamaco ha sido un “cabrón”, “mi mamá me mandaba a la escuela y en lugar de ir a la escuela me iba a la playa, un día pasé por aquí y me llamó la atención los clavadistas y desde entonces estoy aquí”.

En días bajos los saca monedas obtienen entre 80 y 100 pesos, en días buenos la cifra puede crecer a 300 o más, oscilando un salario mensual mayor al de algunos millennials con licenciaturas. / Foto: Christian Valera Rebolledo

Vivir del mar y de monedas no es una actividad tan ligera como la que redacto aquí, por el contrario, tiene sus riesgos. Tanto Israel como otros clavadistas más se enfrentan casi de forma diaria a los piquetes de erizos, sin embargo son los de las medusas los más dolorosos: “me curo a valor mexicano, me lo aguanto y tan rápido como se me pasa me vuelvo a echar clavados”.

Seguro has comido los “volovanes gigantes del centro”, pero no te sabes la historia (FOTOS)

¿La Rama?, ¿Qué es La Rama?, Aquí te explicamos…

Los piquetes que ha sufrido Israel no se comparan con el accidente sufrido por Gerardo Rivera Cruz, de 29 años, los últimos diez los ha dedicado a sacar monedas del mar. Un día intentó sorprender a un grupo de turistas aventándose desde la estatua de los migrantes. El resultados fueron 11 puntos de sutura en el labio superior y raspaduras extremas en pecho y vientre.

“Sangré como loco. No habían pasado ni cuatro días y ya me estaba clavando para sacar monedas, es más, a los cinco días se me cayeron los puntos del labio, es que el agua de mar ayuda a sanar heridas, me sanó el labio mira, también los raspones”.

Para este punto detrás de Israel , Gerardo y yo, habían aparecido dos o tres clavadistas más. Todos rogaban por tener un espacio para contar sus historias, pero ya había acordado con Gerardo e Israel brindarles el espacio. Aún así, los demás enriquecían mis preguntas con uno que otro dato e incluso aceptaron posar para mi cámara.

Junto con Israel Castillo Díaz y Gerardo Rivera Cruz posan sus compañeros Alfredo Ariel Méndez Vera de 24 años; Jorge Hernández Cruz de 36; Rodolfo Pulido Ramírez de 19; y Kevin García Cruz de 18, éste último es el más joven. / Foto: Christian Valera Rebolledo

“Yo sí terminé la primaria pero conocí esto de sacar monedas y me quedé aquí”, asegura Gerardo, y sigue “la verdad es que aquí saco para mantener también a mi esposa y mis hijos, todos los días gano algo y hay temporadas en las que nos va muy bien, más en vacaciones cuando los gringos nos echan monedas de Estados Unidos, las sacamos y vamos y las cambiamos”.

Esta actividad en el paseo del malecón podría haber desaparecido hace mucho de no ser porque los “saca monedas” cumplen una función social: rescatar gente. “Nos ha tocado sacar a mucha gente que no tiene cuidado y se caen al mar. La última vez los del ayuntamiento nos quisieron quitar y estábamos en eso y que se cae una señora y se estaba ahogando y él (señala a otro compañero) la sacó; ahí entendieron que también somos una especie de salvavidas”.

En días bajos los saca monedas obtienen entre 80 y 100 pesos, en días buenos la cifra puede crecer a 300 o más. / Foto: Christian Valera Rebolledo

Síguenos en Twitter @ElDictamen

O si lo prefieres, en Facebook /ElDictamen.

Más noticias AQUÍ.