Zumby Pixel

“KIMBARA KIMBARA QUMA QUIMBAMBÁ…”

En virtud a la mención en el título de la presente “calumnia” de unas palabras de la letra de la canción “salsera” que tan bien interpretaba la inigualable Celia Cruz.
Fuente: Prensa libre

Publicado 16 noviembre 2018 el 16 de Noviembre de 2018

por

No es mi fuerte el canto, incluyendo en esto a casi todo el espectro del quehacer humano. Esto, en virtud a la mención en el título de la presente “calumnia” de unas palabras de la letra de la canción “salsera” que tan bien interpretaba la inigualable Celia Cruz. Originalmente la vi escrita con “K” y alguien me dijo se escribe con “Q”, por lo que procedo a escribirla como originalmente la recuerdo.

¡TOMAAAAS!
La música y la letra de esta canción tan alegre, cuanto pegajosa, ha sito tema de infinidad de programas, presentaciones, hasta obras teatrales, etc. De la que más me acuerdo es la de uno de los personajes de “¿Qué nos pasa?”, del siempre ingenioso, ameno y por demás profesional actor mexicano: Héctor Suárez. En su personaje “¡Tomáááááás!”. El negro (caracterizado por H. Suárez), cuya madre siempre lo quiere moler a golpes por su cochambroso pensar, pero al explicarse el hijo, la madre cae en la cuenta su vástago es un “ángel”.
¡HE AQUÍ EL POR QUÉ!
Pero, sin pretender hacer una reseña musical, teatral o televisiva, se me ha ocurrido el título de la presente “calumnia” en función a toda esa cauda de migrantes que al parecer se han avecindado en nuestro Veracruz querido. A muchos de ellos los vemos en los principales cruceros de la zona conurbada, solicitando coperacha para poder comer. Obvio, algunos de ellos se ven a leguas que son oriundos del solar veracruzano, pero, con tal de que los incautos se caigan con algo, hasta han aprendido el sonsonete con el que hablan los centroamericanos ¡Y ni se diga a los migrantes de color! ¡Más jarochos que las garnachas, las picadas y las “gordas” negras! Pero, todo sea por no trabajar.

EN EL CRUCERO DE CARRETERA MEDELLÍN-VERACRUZ-LAS VEGAS
Bueno, pues a donde quiero ir, es que en un tope, de los múltiples que existen no solo en toda las calles de la zona conurbada (además de infinidad de baches y registros de todo tipo sin la tapa correspondiente), en el caso que me ocupa me estoy refiriendo a uno que en la otrora carretera Veracruz-Medellín, hay en frente del fraccionamiento “Las Vegas”, del lado precisamente de este lugar. Invariablemente hay una pareja de gente de color (hombre y mujer, aclaro, porque ahora las parejas pueden ser de lo más disímbola). La dama, es una joven mujer de aproximadamente un poco más de 1.80 mts de altura, con medidas anatómicas aproximadamente 90, 40 y revienta, la cual está dentro de la zona del arroyo vehicular y su compañero, un joven como de 30 años, están pidiendo la ayuda correspondiente, pero, al parecer ahora deben haber invertido algo del producto recaudado y de vez en vez se dedican a la actividad empresarial de ofrecer a los automovilistas que casi hacen alto en el tope, la venta de bolígrafos o lápices. O sea, vienen a la aventura, no a trabajar y producir, sino a engrosar la masa informe de desempleados que ya prevalece de manera creciente en el país.

LA AMENA PLÁTICA
Pero, estos adminículos los traen en la mano y solo los muestran, porque en todo momento se la pasan platicando entre ellos. Como les decía en renglones arriba, el hombre está del lado del centro de ambas vías de circulación y la mujer sobre el arroyo vehicular con rumbo al aeropuerto o Veracruz. Pero, como platican tanto, los conductores deben tener cuidado de no llevárselos de corbata.

UN EJEMPLO DE LA NULA SEGURIDAD VIAL PREVALECIENTE
El otro día, un amigo me contó que llevaba un poco de prisa y se le ocurrió avisar con el claxon de que no compraba mercadería alguna, agregó la improvisada vendedora se molestó tanto, que le emprendió en los más finos epítetos en contra de mi asistente. Le dije a mi contertulio que había hecho bien en haberles avisado, pues si ya de por sí el “tope” es un factor para causar un accidente, de persistir la negrona en hacer más amena su actividad de venta en ventanilla, platicando con su pareja, no me cabe la menor duda un día de estos aparecerá en algún medio informativo sensacionalista la noticia: “¡Cafre asesino, arrolla a desamparada migrante!”. Por lo que espero no tener mano de profeta y que esos “morenos” se unan cuanto antes a alguna de las caravanas cuyos integrantes esperan ser recibidos casi en La Casa Blanca por el Trumpas, antes de que algún paisano salga embarcado por haberles planchado callos, juanetes y similares.

http://losbuenosdias.blogspot.com
correo: [email protected]

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

- US -