Zumby Pixel

Cien veces líder

El comentario de Ángel Palma en El Dictamen.

Publicado Hace 22 días el 20 de Noviembre de 2018

por

Desde el retiro de Rafael Márquez, el Káiser de Michoacán, aficionados y prensa deportiva se preguntan quién va a asumir el rol de líder transformacional en una Selección Mexicana que vive un cambio de generación y, por ende, requerirá de un personaje capaz de cumplir funciones de motivar e inspirar a un grupo de jugadores que se enfrentarán a un entorno abrumador, tanto en lo deportivo como en lo mediático.

Por su experiencia, se ha hablado de Andrés Guardado, también de cantera atlista, como Márquez; por su posición, ha destacado el nombre de Héctor Moreno, también defensa central, como Márquez y… párenle de contar, porque el goleador histórico, al menos “de puertas para afuera”, no parece dispuesto a asumir esa responsabilidad. La opinión pública habla de escasez de liderazgo en “el equipo de todos”; para colmo, ya se fueron seis meses en donde el rumbo deportivo de “el Tri” está dirigido a manera de interinato.

Sin embargo, desde la portería, alguien más levanta la mano. Tras la derrota de la Selección Mexicana ante su similar de Argentina, Guillermo Ochoa dio una entrevista en zona mixta en la que plasmó en palabras lo que viene demostrando desde su debut en 2004 con el Club América: madera de líder.

Seguramente, además de su capacidad técnica, cuando Leo Beenhakker decide integrarlo al plantel del primer equipo, vio en la personalidad de “Paco Memo” la fortaleza mental necesaria para hacerse un espacio en la historia del fútbol mundial; desde debutar en un grande del fútbol mexicano, hasta ser la figura de México en dos Copas del Mundo, pasando por la decepción de vivir desde la banca lo que pintaba para ser “su mundial” en 2010 o el trago amargo de ser el suplente de Kameni en Málaga.

Guillermo Ochoa se mostró en la ya mencionada entrevista, no solo como líder, también como un individuo experimentado y consciente de la urgencia de tener a un seleccionador definitivo. Tema aparte el gran manejo de la entrevista; el futbolista suele dar respuestas de cajón para, como decimos coloquialmente, salir del paso, acompañando dichas respuestas con un pésimo lenguaje corporal cuya cereza en el pastel es evitar el contacto visual y ya no digamos sonreír.

Ochoa da una lección “de librito” al tomarse el tiempo necesario para contestar y así enviar mensajes concisos y, a su vez, contundentes, tanto a afición como directivos y líderes de opinión en esa entrevista tras lo que representó su partido número 100 con la selección mexicana. Ochoa dejó claro que no tiene que lidiar con el polémico tema de pedir no ser convocado para pelear por ser titular en Bélgica y que es consciente de que la selección mexicana no tiene a su disposición la cantidad de recurso humano de élite de las selecciones top; bajo ese panorama, si hubiera algo que criticar al guardameta, sería que a su liderazgo natural, carismático y transformacional debe agregar el ser líder con el ejemplo y no dejar a la selección a media concentración.

Twitter: @angelpalma1

Síguenos en Facebook ED deportes

Más noticias AQUÍ

- US -