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Colinas de Santa Fe, el terreno que devoró familias

Está a punto de cerrar el capítulo más sangriento en Veracruz

Publicado 15 octubre 2018 el 15 de Octubre de 2018

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Dos años y un poco más de sesenta días, no han sido suficiente tiempo, para dimensionar el dolor que las familias de personas desaparecidas han tenido que padecer en estas un poco más de 6 hectáreas de terreno, la que siguen teniendo la carga lúgubre desde su entrada y ahora casi al final de los trabajos, quedan las marcadas, que fácilmente pudieran pasar como cruces.

Aunque ya se sabía, que desde el año 2008, este terreno comenzó a ser utilizado como el cementerio privado de la delincuencia organizada, fue hasta hace dos años y dos meses, que el Colectivo Solecito de Veracruz logró realizar todas las gestiones, para poder entrar a realizar la búsqueda de sus seres queridos.

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Este lunes por la mañana, se ofició una misa, por lo que parecen ser los últimos días de trabajos en este sitio considerado la fosa más grande en Latinoamérica, aunque el pasado jueves se realizó el hallazgo de otro punto, según informó Lucia Díaz Genao, vocera del colectivo, y que podría alargar unas semanas más las labores.

En dos años, esta fue la segunda vez que se permitió el acceso a la prensa, los que el pasado 17 de marzo del 2017, ingresaron a la fuerza, luego de la negativa del titular de la Fiscalía del Estado, Jorge Winckler, respetando los lineamientos de las integrantes de los colectivos.

Durante la misa que ofició el obispo de Veracruz, Luis Felipe Gallardo, en la que participaron autoridades eclesiásticas de la universidad de Notre Dame y de la diócesis de Illinois, se bendijeron algunas de las cruces.

Cruces que quedarán de forma permanente en el sitio, como testigos del dolor de 295 personas que fueron inhumadas, y cuyos restos han sido encontrados por Solecito, en por lo menos 160 puntos o fosas.

Al culminar la misa, una a una las integrantes del colectivo fueron nombrando a sus hijos, hermanos, novios, padres, tíos, esposos, y hasta los desconocidos, con el grito de “Presente”, dando un cierre catártico, con el “hasta encontrarlos”, se dio un punto y aparte a la historia más sangrienta en el estado.

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