Carrera de enfermería, sujeta a intereses económicos por encima de calidad profesional

La certificación de la carrera de enfermería que en la actualidad ofrecen diversas escuelas particulares si bien se sujeta a un proceso aparentemente regulado, obedece más bien a intereses económicos, lo cual podría estar llevando a que se estén certificando profesionales que no cumplen con la reglamentación, la cual tiene que estar vigilada por la Secretaría de Educación Pública pero tal instancia no está tomando cartas en el asunto, señaló Norma Alicia Riego Azuara, presidenta de la Federación Mexicana de Colegios de Enfermería.

En ese sentido consideró que la certificación podría estarse dando a profesionales que no cumplen con la reglamentación pero sí con los recursos económicos para comprarla.

Déficit de 30 por ciento en plazas de enfermería en el país

Promueven la disciplina de la enfermería con revista científica

“El origen está en la misma emisión de los títulos profesionales que no cumplen los requisitos mínimos de competencia académica, las escuelas llamadas patito o no regularizadas, aunque si cuentan con Revoe (Registro de validez oficial de la educación),pero lo que les falta es la vigilancia y el control académico que se requiere”.

Entonces, subrayó, la SEP otorga los revoes con las condiciones que se conocen, pero no le da seguimiento al cumplimiento de la calidad de la enseñanza y eso es lo que propicia que haya profesionistas mal preparados y entre ellos las enfermeras y enfermeros también.

“Hay escuelas regulares y no me atrevería a decir que están trabajando mal, pero lo que argumento es que hay planteles que no están vigilados, que no se les da seguimiento al cumplimiento de los planes y programas”.

Allí, sostuvo, es en donde la Secretaría de Educación a través de su Dirección de Profesiones tiene que tener una vigilancia, la cual debe estar coordinada por los Colegios de Profesionistas que según la Ley son los encargados de vigilar el desempeño de la práctica profesional y la formación de recursos humanos de esa práctica profesional.

Planteó que se requiere voluntad política pues la legislación ahí está, pero la misma Dirección de Certificaciones que está en México dizque autoriza a los órganos certificadores, pero más bien ha autorizado a personas o a grupos que tienen negocios particulares, con lo que desplaza a los colegios de profesionistas que, según la Ley, son los encargados de vigilar el desempeño de la práctica profesional.

Entonces, anotó, el costo de la certificación profesional se ha elevado y la adquieren quienes pueden pagar por ella, independientemente de si tienen calidad o no.

Síguenos en Twitter @ElDictamen

O si lo prefieres, en Facebook /ElDictamen.

Más noticias AQUÍ.