El Dictamen

Fernández Noroña, un perfecto naco

Lo que pasó este lunes 3 de septiembre en la entrada del Palacio Nacional no fue fortuito. El legislador Gerardo Fernández Noroña sabía que no estaba invitado al evento del mensaje de Enrique Peña Nieto con motivo del 6o Informe de Gobierno, y de todas formas acudió.

Él sabía que se le iba a negar la entrada, pues el Estado Mayor Presidencial (hasta hoy) no se anda con juegos y a los eventos del Presidente acuden sólo quienes tienen acreditación -por muy legislador que seas-.
Él sabía que si empujaba… lo iban a empujar.

Él sabía lo que iba a pasar porque no es la primera vez que le sucede. Sólo basta ‘googlear’ su nombre para que las notas periodísticas hablen por sí mismas: Noroña arma zafarrancho en Casa Aguayo y agrede a septuagenario; Fernández Noroña está que trina; Se jalonea Fernández Noroña con el EMP afuera de Los Pinos; “Fichan” a Fernández Noroña en gasolineras; Diputados del PAN dejan “hablando solo” a Noroña; Nueva zacapela entre el PAN y Fernández Noroña en San Lázaro… etc.

Es, en todos los sentidos, un experto en “armar panchos”, es extremista e irascible, y en ningún momento mide su tono de voz (que de por sí es fuerte) con lo que hace alarde de aquella vieja frase “La fuerza es el derecho de las bestias”. Cualquier discusión con él termina en la simplicidad de “veamos quién grita más fuerte”.

Pero este lunes 3 de septiembre, nuevamente, fue más allá de sus normales bravatas. Criticó acremente (con o sin fundamento) y con una rudeza innecesaria a Porfirio Muñoz Ledo y Martí Batres, quienes sí fueron invitados al evento presidencial y quienes asistieron a Palacio Nacional en sintonía con el espíritu conciliador que esgrime López Obrador. Vía Twitter dijo «Los que se doblan frente al poder, ingresaron hoy a Palacio Nacional; los que nos negamos a doblar la cerviz, nos quedamos en la calle».

Y como para coronar su gracia se refirió con la elegancia de un perfecto naco, al tuit y la caricatura que hizo Alarcón aludiéndolo. Alarcón tuiteó «Debo reconocer que hay un terrible error en mi cartón: @fernandeznorona me quedó muy flaco», haciendo alusión al cartón donde Noroña aparece ligeramente gordito con el ombligo de fuera.
Puede no gustarle a alguien que hagan caricaturas de su persona, pero la respuesta de Noroña fue lamentable: «Desde tu estatura, me viste los huevos y piensas que es mi panza». Ese tipo de contestaciones y nivel de debate no es el que se espera de un legislador. Señor Noroña, no estamos en la cantina del pueblo.

Lo que le pasó afuera de Palacio Nacional era completamente previsible, lo que no se puede prever son las reacciones Noroñescas propias de arrabal.

¿Que no pudo entrar a Palacio e hizo su berrinche? ¡Qué bueno! Desde el domingo había tuiteado Noroña: «Anuncio desde ahora, que si @EPN insiste en llamar a su reunión del lunes 3 de septiembre en Palacio Nacional «Informe”, acudiré a ella en mi condición de legislador y lo interpelaré». Y bien se lo advirtió Javier Lozano „Pues me parece que te la interpelarás porque se reservan el derecho de admisión. Por cierto, yo no estoy invitado (y me alegro)”.
Señor diputado… póngase a trabajar por el amor de Dios, porque por hoy, se la interpeló.

@atticuss1910
atticusslicona@gmail.com

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.