Zumby Pixel

Si, somos una generación ejemplar

México no estuvo nada mal en este último rubro
He recibido algunos whatsapps

Publicado 08 septiembre 2018 el 08 de Septiembre de 2018

por

Desde hace varias semanas he recibido algunos whatsapps sobre la llamada generación de oro, que corresponde a los nacidos en las décadas de los cuarenta, cincuenta y sesenta (yo soy de 1954) y que según esto ya estamos desapareciendo. Y según esto, los nacidos en estas décadas fuimos afortunados ¿Qué les puedo decir? Al menos, yo si me considero un suertudo al haber nacido en una época muy a todo dar y que incluso, pareciera la racha sigue. Pero, es verdad, al menos yo he perdido ya varios amigos (lo cual no sucedía en mi infancia y adolescencia, cuando todo era pasarla bien y… ¡El mundo era nuestro!).

EN SERIO, QUE PADRE TIEMPO NOS TOCÓ VIVIR

Además de todo lo bueno que vino a la economía por cuestiones del triunfo Aliado en la II Guerra Mundial, hay toda una serie de factores adicionales, como el avance de la medicina, pero sobre todo el descubrimiento de los antibióticos, que logró erradicar infinidad de enfermedades de carácter mortal, como sería la poliomielitis y el avance educativo, del cual ¡Gracias a Dios México no estuvo nada mal en este último rubro y en medicina durante las tres décadas arriba citadas!, y ahí es a donde entramos también los nacidos en tal época.

ANTE TODO, EL RESPETO HACIA LOS DEMÁS

Y sí, fuimos generaciones educadas a respetar a nuestros mayores y ni se diga a nuestros abuelos (en mi caso abuelas, pues mis abuelos ya habían felpado cuando yo nací). Esto apenas ayer tuve oportunidad de constatarlo en dos ocasiones, durante la mañana un sobrino me contó que su hija, de apenas 11 años de edad, le pidió respetara su espacio (su recámara), pues él debía reprenderla. A lo que me aventé una muy discreta carcajada y le dije, a mí ni a tus tíos se nos hubiese ocurrido ni de chiste hablarle así a tu abuelo, so pena de habernos costado unos muy buenos cuerazos a los varones y a tu madre, como a tus tías, una “terapia” con tu abuela.

DOS EJEMPLOS QUE ME HICIERON VIAJAR EN EL TIEMPO

Por la tarde, tuve la oportunidad de ver como el hijo de un muy grato amigo (el chamacón anda en sus 17 años), puso como camote a su mamá y ésta, en lugar de corregirlo lo llenó de arrumacos. Como hay bastante confianza y la marca de la casa es meterme donde no me llaman, le dije al hijo de mi amigo, celebrando su “anécdota”, que yo ni en sueños le habría dicho esa caterva de cosas a mi madre, en primer lugar porque me habría sentido anímicamente de la cachetada y en segunda, porque mi progenitora no me habría permitido siquiera llegar a mitad de tal retahíla, cuando ya me hubiese yo visto a punto de recoger unos cuantos dientes del piso. Y digo “a punto” porque el bofetón habría incluido el regreso. Amén del juicio de mi señor padre, que a su regreso sería enterado de mi temerario, cuanto irrespetuoso proceder y ahí sí ¡Hombre al agua! Pero, como le dije, ni en sueños habría hecho tal cosa ¿Por qué? Porque tal no había sido ni la educación recibida, como tampoco los tiempos en que vivíamos cuando adolescentes.

¡PODEMOS RECITAR CON CERTEZA, “EN PAZ”, DE AMADO NERVO!

O sea, por eso somos excepcionales los nacidos en esas tres décadas, porque tuvimos en generalidad ¡Unos padres muy padres y además, muy a toda madre!, en serio. Pues hoy, a la distancia, rememoro a Doña Elvira y a Don Jan y ¡Qué padres tan fregones tuve! Y como ellos los de mis amigos. Que dentro del barrio donde me desarrollé en niñez y juventud, prácticamente tuvimos ejemplos a raudales de cómo llevar una existencia con gran calidad de vida. En serio, fuimos y seguimos siendo suertudotes, porque además, tenemos un tremendo archivo histórico del cual podemos sacar muchas respuestas a nuestras todavía dudas existenciales, todo ello, producto de las muy bien aspectadas generaciones que nos precedieron.

http://losbuenosdias.blogspot.com
correo:[email protected]

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

- US -