El Dictamen

Ferrocarril Bioceánico Atlántico Pacífico

Con la construcción de un tren que cruzará Sudamérica,  llega la hora del desarrollo del sur del continente americano, pues este ferrocarril Bioceánico se suma a la construcción de importantes líneas, especialmente de alta velocidad, en Brasil, México o Estados Unidos, donde construyen el AVE de California.

El corredor Bioceánico Central, entre Atlántico y Pacífico, valorado en 12,00 millones de dólares, es el proyecto ferroviario más ambicioso planeado en Latinoamérica, actualmente bajo estudio ambiental y de viabilidad: Se trata del viejo anhelo de comunicar el Atlántico con el Pacífico, a través de 3.700 kilómetros de vía, tanto para el tráfico de mercancías como de pasajeros. El trazado atravesará Brasil, Bolivia y Perú, y tendría un ramal de 500 kilómetros con Paraguay y posibles ramificaciones hacia Chile. Al respecto, distintos gobiernos europeos, han firmado acuerdos de colaboración con Bolivia, promotora de esta infraestructura.

El proyecto es conocido como Canal de Panamá del siglo XXI y empezaría a licitarse en 2020. Bolivia ha sido capaz de reunir a otros cuatro países en torno a la promoción: Perú, Paraguay, Brasil y Uruguay. Los cinco conforman el Grupo Operativo Bioceánico (GOB), que intenta involucrar a otros países de la región, como Chile. La Administración de Evo Morales defendió la viabilidad de las obras, con una propuesta de financiación aportada en consorcio por Alemania y Suiza. Además el Reino Unido está prestando respaldo técnico. El gran atractivo de un tren de mercancías que atraviese Sudamérica está relacionado con el intercambio comercial del subcontinente con Asia. Además de su enfoque al transporte de carga, con movimientos estimados de 30 millones de toneladas al año, esperan superar los 13 millones de viajeros en el ejercicio 2055.

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