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CINÉFILOS

'Mamma Mía! Here we go again'. Reseñas de lo más nuevo en el cine escritas por un verdadero cinéfilo.
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Publicado 20 agosto 2018 el 20 de Agosto de 2018

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MAMMA MIA! VAMOS OTRA VEZ

Desde el embarazo, mi mamá escuchaba las canciones de ABBA, aquellas de las que mi papá era fan. Nací y siguieron formando parte de mi vida desde aquel tiempo de infancia en el que mi primer cassette de regalo fue “Gold” del grupo sueco integrado por Benny Andersson, Frida Lyngstad, Björn Ulvaeus y Agnetha Fältskog, que era un compilado de sus éxitos (porque no me tocó vivir en la época en que se convirtieron en los artistas más importantes).

Con el tiempo conocí todos sus temas, me los aprendí y marcaron varios episodios hasta mis ahora 34 años; sé que mi sueño de verlos juntos nunca se cumplirá, pero su presencia está, alegrándome y haciéndome olvidar los tiempos difíciles y de estrés. Su vigencia mundial existe gracias a la aparición de un musical de teatro escrito por Benny Andersson y Björn Ulvaeus, creado por Catherine Johnson, mismo que fue un éxito por varios años; y como era de esperarse, Hollywood lo tuvo en la mira y lo convirtió en una película estrenada en 2008 que logró recaudar más de 600 millones de dólares; el fuerte eran sus actores, la historia y esa magia que impregnaba en todos aquellos que crecimos con estos temas, haciéndonos cantar en la sala y permitiéndonos salir con una sonrisa muy especial.

En el formato casero hemos gozado también de varias ediciones, y ahora, después de diez años, llega “Mamma Mía! Here we go again”; la emoción y nostalgia están ahí, ya que regresamos a la isla griega de Kalokairi para rememorar las mejores canciones de ABBA, remontándonos años atrás para descubrir los orígenes de la historia que nos robó el corazón, las memorias del verano en el que se conocieron la desenfrenada Donna Sheridan (Meryl Streep), el tímido Harry Bright (Colin Firth), el enamoradizo Sam Carmichael (Pierce Brosnan) y el aventurero Bill Austin (Stellan Skarsgård) antes de los acontecimientos de la primera historia cuando su hija trata de descubrir quién es su padre (aquí no se respeta el orden en que se conocen como se mencionó en la película anterior) ¿Cómo les conoció? ¿Cómo fueron esos romances?, eso lo veremos sumado al presente de Sophie (Amanda Seyfried), cuya vida está a punto de cambiar al querer reabrir el hotel y recibe a los amigos de su madre nuevamente, sin dejar de lado a su querer interpretado nuevamente por Dominic Cooper. Haciendo un viaje a los finales de los años 70’s descubriremos a una joven y apasionada Donna (Lily James), acompañada de sus dos mejores amigas, y cómo se forjaron las relaciones con los tres hombres de su vida.

Una lluvia musical inicia y la alegría está presente con la aparición de cada una de las canciones en esta nueva historia, que si bien podría sentirse ligeramente forzada, es la magia de sus letras la que nos permite disfrutar por cerca de dos horas de la trama que ya conocemos y el recorrido por la historia de todos los personajes en su actualidad y su ayer, donde lo principal a aplaudir es el regreso completo del casting original, aquel que hiciera de la primera entrega el éxito que hoy en día es.

Con bailes bien coreografiados, escenarios naturales, vestuarios alucinantes y el destello de sus actores, Ol Parker, su actual director, dirige de forma efectiva a todos, teniendo un momento muy especial con la aparición de Meryl Streep (de quien mis sospechas de su papel fueron ciertas), siendo mínima su participación (de la que ella estuvo de acuerdo) pero demasiado emocional y representativa al lado de Amanda Seyfried (la actual Dancing Queen), quien ahora es el centro de atención dado el deseo que tiene por honrar la memoria de su madre; Pierce Brosnan, Colin Firth y Stellan Skarsgård con Christine Baranski y Julie Walters por sí solos son encantadores, además de ser los responsables de varios de los momentos cómicos en la cinta, tal cual nos dejaron acostumbrados desde la primera.

Bien por la suma de los actores en sus versiones jóvenes como Lily James (pese a que le faltó un poco para hacer memorable su papel como Donna), Jessica Keenan Wynn, Alexa Davies, Jeremy Irvine, Hugh Skinner y Josh Dylan, pero sin duda la suma de Andy García y la cantante Cher (con su espectacular aparición) fueron la carta fuerte para enmarcar esta secuela/precuela de la que se tendrán críticas encontradas, donde se reconoce el que sus actores, pese a no tener todos las mejores voces, hicieron su esfuerzo por darnos buenas interpretaciones, siendo ese el elemento principal en este espectáculo lleno de nostalgia en el que encontraremos nuevamente los cameos de dos de los integrantes de la banda, responsables de la música.

Permítete el tiempo de ver esta cinta, dejando de lado tus actividades por un momento, porque es y siempre será un placer culposo que te hará sonreír.

Mario E. Durán es fan del cine desde antes de nacer, no hay estreno que se pierda. Puedes seguir más de su trabajo, noticias y reseñas en CinéfilosMD

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