Zumby Pixel

Los padrinos del estado

Permítanme dar algunos ejemplos de la latitud y complejidad del apadrinamiento financiero
FOTO: MOISÉS PABLO/CUARTOSCURO.COM

Publicado 30 agosto 2018 el 30 de Agosto de 2018

por

Las realidades de la vida política cambian de acuerdo con la madurez y crecimiento intelectual de aquellos que participan como seguidores. Existía una ingenuidad asociada al idealismo y entusiasmo desinteresado de los jóvenes. Nuestra creencia era que el estado, dentro de sus obligaciones, estaba la de financiar las campañas para poder cumplir con los mandatos constitucionales de una democracia. La cuestión es que el financiamiento era necesario, pero no suficiente. Los años y la experiencia nos dijeron de que siempre existían padrinos que apoyaban financieramente a los candidatos con la promesa de futuras prebendas. Eran las realidades de ganar una elección. Sin embargo, la apertura de los mercados, el libre comercio, la privatización de los bienes industriales del Estado, el florecimiento de la banca nacional y trasnacional expandió la costumbre hasta transformarla en un intercambio financiero internacional altamente tecnificado y de alcance nunca pensados.

Permítanme dar algunos ejemplos de la latitud y complejidad del apadrinamiento financiero que han sido denunciados en diversos países de la región; más de lo que quisiéramos o deseáramos. El caso ODEBRECHT que aparece en todos los países de la región vinculado a las campañas políticas presidenciales, así como de otros líderes, nos permite ver la extensión de esta forma de corrupción.

La compañía de origen brasilero financiaba partidos políticos de amplio apoyo popular con la consigna de obtener jugosos contratos de infraestructura desarrollados por los Estados nacionales. Igual cosa se hizo en Perú, Chile y México, y países centroamericanos. ODEBRECHT es el padrino preferido de las democracias emergentes, utilizando el frondoso fondo que emerge en las cuentas de políticos o partidos para que éstos puedan seguir adelante con la enaltecedora tarea de mejorar nuestras democracias. No es de izquierda ni derecha, sino todo lo contrario. Corrupción a muy alto nivel. Otro ejemplo; Cuando las dictaduras de los setenta, ochenta y noventa emergieron en la región para salvarlas del comunismo y socialismo que iban a destruir las familias y poner tanques soviéticos en las calles, lo primero que hicieron fue racionalizar la economía privatizando las industrias y bienes que, dada su importancia estratégica y soberana, eran administradas por el estado.

Los militares con apoyo irrestricto de la derecha financiera y multinacional les dieron a estos la oportunidad de manejar el proceso. Para hacer la historia corta, los mismos que estaban a cargo de rematar los bienes del estado fueron los que lo compraron. Negocio redondo y un homenaje bellísimo a la honestidad y transparencia del capital nacional e internacional. O, en otras palabras, donde las dan las toman. Eso no es todo. A la vuelta a la democracia protegida por el ruido de los sables, las campañas políticas necesitaban los consabidos padrinos. Los dueños de las empresas, enriquecidos por el monopolio conseguido a costa de todos los ciudadanos, financiaron las campañas de izquierdistas y derechistas. La idea es que al así hacerlo estaban protegiendo sus intereses por ambos lados. Brillante, pero muy corrupto.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

- US -