Zumby Pixel

La falta de racionalidad en el país más poderoso

Por: Manolo Figueroa
La falta de racionalidad en el país más poderoso

Publicado 01 agosto 2018 el 01 de Agosto de 2018

por

Me considero una persona altamente educada, progresista, con muchas experiencias de vida que me han dado la sabiduría que los años y las derrotas pueden entregar. Debo también revelar que soy hijo de inmigrantes españoles que lucharon en contra del franquismo y debieron buscar protección en América Latina. Yo también soy un inmigrante que, junto a su familia, salió de su país de origen por causas políticas y que ha tenido la gran fortuna de ser recibido con generosidad y dignidad en México y los Estados Unidos; he tenido la oportunidad de desarrollar una carrera académica y de servicio público ampliamente reconocida internacionalmente. Como intelectual progresista, mi paradigma de interpretación de las dinámicas sociales es el concepto de las contradicciones sociales, políticas, culturales y económicas.

El país supuestamente más poderoso del mundo, Estados Unidos de Norteamérica, no escapa de tal análisis. El país que proclama ser el protector de la democracia y los derechos humanos ha tenido una larga historia de asesinatos políticos, invasiones no solicitadas, y de proteger a los gobernantes latinoamericanos que utilizaron la represión y el crimen masivo de aquellos que se oponían a las órdenes de obedecer a los grandes conglomerados económicos y financieros anclados originados allí; de recibir a los inmigrantes de acuerdo a lo escrito en la Estatua de la Libertad, negando el derecho al asilo de los campesinos y ciudadanos de Centroamérica, persiguiendo al inmigrante mexicano que sólo quiere trabajar en paz, proteger a su familia y darles un futuro mejor; el país de la abundancia y las oportunidades que cada vez son menores y más trabajosas de obtener, y una abundancia consumista que endeuda cada día atraídas por una propaganda incesante y falsa, de la mejor educación en el mundo que sin embargo, no puede financiar decentemente las escuelas primarias y secundarias que están sobrepasados por estudiantes que no pueden competir con los estudiantes de otros países en matemáticas, ciencias básicas y por sobre todo civilidad; de los avances científicos y tecnológicos que un número cada vez mayor de cientistas extranjeros, especialmente del tercer mundo, son responsables por el progreso en tecnología, ciencia medicina y todo aquello que aumenta la calidad de vida del ser humano.

La mayor contradicción observable es que el país de grandes instituciones está siendo manejado por representantes cuya ignorancia, falta de vocación de servicio y ausencia de valores democráticos desafían la racionalidad y el respeto a las relaciones internacionales a través de declaraciones disparatadas y rimbombantes más cercanas al fascismo que a la tradición democrática.

La falta de autoridad moral y ética, la sospecha nacional acerca de los intereses financieros de las grandes corporaciones por sobre el bienestar popular, el poder de lobbying por sobre el interés del ciudadano, la falta de consideración por aquellos que necesitan ser tratados como seres humanos con dignidad, a pesar de estar indocumentados, la ceguera dogmática de los dirigentes religiosos de ultra derecha, la impunidad y arrogancia de aquellos que han detentado el poder sin contrapisos, crean confusión, ira, desalientos y un sentimiento de abatimiento que presagia tiempos difíciles para todos.

Creo de importancia agregar que este análisis es un llamado a la acción, a la participación ciudadana en el quehacer nacional, en la demanda por representantes honestos que respondan a sus votantes antes de servir a los que los financian y tientan con prebendas ilícitas, a demandar acciones que sirvan a una mejor calidad de vida y convivencia ciudadana.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

US - US -