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Tortugas nacidas en vivero sufren de estrés

La doctora señala que eso representa un problema para la supervivencia de las tortugas porque
Foto: Luis Zavaleta

Publicado 14 agosto 2018 el 14 de Agosto de 2018

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De acuerdo con Alma Lilia Fuentes Farías, directora del Instituto de Investigación de Recursos Naturales (Inirena) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMNSH) las tortugas que nacen en viveros sufren más estres que aquellas que nacen en un nido natural.

Fuentes Farías señala que la hormona conocida como la hormona del estrés es el cortisol en los mamíferos.

“El estrés es una respuesta del cuerpo a los estímulos, no es necesariamente negativo. El estrés es amigo cuando genera una reacción para ponerse a salvo, los niveles de cortisol disminuyen cuando pasa el momento estresante, volviendo el cuerpo a la normalidad”.

El problema surge cuando se hace crónico, menciona, ese momento en que los niveles de estrés altos se normalizan teniendo el cuerpo en un constante estado de alerta que afecta la salud. Sobre todo en etapas tempranas de vida, como la embrionaria, dejando efectos de por vida.

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Son muchos los elementos que se supone podrían estar afectando el adecuado desarrollo de los embriones de tortuga marina, desde el traslado y movimiento de los huevos, la desecación de moco que los cubre y que tiene propiedades antipatógenas, la arquitectura del nido, el número de nidos por unidad de área, que puede estar generando un calor metabólico, entre otros, señala.

Además, menciona que se observó que el desarrollo neuronal en la corteza dorsomedial, homóloga al hipocampo en mamíferos y que tiene que ver en procesos de memoria y aprendizaje, está hipotrofiado, es decir, mucho menos desarrollado, y que a nivel gonadal también existe un retraso en el desarrollo.

También explicó que en el caso de las tortugas la hormona que genera el estrés es la corticosterona y lo que sus estudios han arrojado es que las tortugas incubadas en nidos vivero producen cortisol muy por arriba de las que nacen en nido natural.

La doctora señala que eso representa un problema para la supervivencia de las tortugas porque, al estar acostumbradas a ese nivel de estrés, disminuye su capacidad de respuesta ante los peligros y su memoria, dejándolas vulnerables en el entorno al que van a incorporarse.

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