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“Las 3 claves para volverse irresistible”: Don Roberto Matosas

Lo que la gente que admiro tiene en común.
Foto El Dictamen.

Publicado 23 agosto 2018 el 23 de Agosto de 2018

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LA HORA DEL TALENTO 

Por Don Roberto Matosas

Hay una pregunta de rutina en entrevistas de trabajo, primeras citas, juegos de mesa, etc.: ¿Qué es lo más importante que buscas en otras personas?

Hay variaciones de este formato (“¿Cuál es su mayor fortaleza?”, “¿Cuál es la cualidad más atractiva que buscas en una pareja ideal?”), Pero, en general, la respuesta sigue siendo la misma: El rasgo de carácter es honestidad, humor, confianza, carisma, etc. Esas son buenas respuestas, pero tal vez existan otras, en mi opinión, también correctas.

He reducido gradualmente la esencia de lo que hacen las personas especiales verdaderamente admirables. Analicé a personas que admiraba y descubrí que no podía ser solo una cosa, sino muchas cosas que admiro más. Estos son los tres componentes que, en su conjunto, controlan un destino que puede ser a la vez altruista e inteligente.

Humildad
Esta es la raíz de todo crecimiento, aprendizaje y bondad. Es la creencia de que no eres todavía tan grande que tu mente no puede estar abierta, y es la presencia para recordarnos de que todos somos iguales y que la injusticia contra uno es la injusticia contra todos. Es, llanamente, la ausencia de derecho. La gente que exhibe humildad hablan lo suyo, permanecen estoicos frente a su propio sufrimiento, y se recuerdan a sí mismos, y a otros, que la vida es frágil y, por lo tanto, valiosa.

La humildad es fuente donde bebe la ignorancia y cultiva la gracia. Quiero esto en la gente que admiro.

Curiosidad
Sin curiosidad, no puedes cautivar, ni comprometerte, ni lo más rudimentario de todo, ser exitoso. Es francamente imposible. La curiosidad impulsa una búsqueda insaciable de conocimiento, cultura, novedad, experiencia, belleza, arte y conexión. Es la base sobre la que se puede construir una vida llena de historias, recuerdos, logros y relaciones. Las personas que exhiben curiosidad pueden convertirse en maestros, o eruditos, o autores, pero primero deben tener una mente abierta. Primero buscan escuchar, absorber, tener, atravesar. El mundo es demasiado grande y en su búsqueda de lo nuevo las ideas pasan frente a ellos. Quiero gente que sea curiosa, examinando el mundo a través de ojos nuevos, y usando sus ojos para encontrar rincones frescos en el mundo.

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Empatía
Este rasgo es la droga milagrosa de la humanidad. Es el atributo más simple, más dulce que uno puede poseer, y el más valioso que vale la pena cultivar para el éxito social. La empatía acerca a las personas y hace que los demás se sientan comprendidos y menos solos por dentro. Y hay una cosa que todos buscamos volvernos un poco menos solos. Cuando veo personas verdaderamente empáticas, veo personas a quien realmente le importas, pero también a personas que nos recuerdan que está bien estar con alguien más y no invadir su espacio o sus límites.

Esta capacidad única para comprender el mundo a través de los ojos de los demás y lo que otros sienten y experimentan. La empatía engendra compasión, conexión y amor. Es un importante precursor de la honestidad.

Puedes haber notado que los tres están estrechamente relacionados. Esto no es un mero accidente. De hecho, cuando acumulas humildad, curiosidad y empatía, puedes ver fácilmente cómo se amplifican el uno al otro.

La humildad es el alma.
La curiosidad es la mente.
La empatía es el corazón.
La humildad es cómo te valoras a ti mismo.
La curiosidad es cómo valoras a los demás.
Empatía es cómo valoras los lazos entre tú y los demás.

La humildad es el suelo del conocimiento. La curiosidad es el agua que lo ayuda a crecer. La empatía es la luz del sol que nos muestra qué camino doblar.

Y si toma dos sin el tercero, estás perdiendo un componente crucial:

Las personas humildes, curiosas y apáticas son perezosas. Humilde, desafectado, empático las personas son sensibles, pero no muy interesantes. Gente cursi, curiosa, empática es
agotadora. Pero cuando los unes a todos, creas una tríada benevolente.

Estos tres rasgos son la clave para llegar a ser cálido, inteligente y memorable. Son incontenibles e irresistibles. Son mis cualidades favoritas en otros: el más atractivo, el más fuerte, el más admirable. Y ya sea que los contrate, salga con ellos o aprenda de ellos, estas son las cualidades que busco sobre todas las demás.

Fuente: John Gorman @ThisIsGorman.

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