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La modernidad acabó con las Cantinas “tradicionales” (FOTOS)

En pleno Centro Histórico, fueron reducidas ante nuevos y modernos conceptos
Foto: Christian Valera Rebolledo

Publicado 31 agosto 2018 el 31 de Agosto de 2018

por

Christian Valera Rebolledo 

La cantina es un lugar de encuentro cultural sin comparación, un lugar de contrastes donde no importa la condición social; el sitio ideal donde se expresan las manifestaciones más genuinas del ser humano; el punto donde ningún tema pasa inadvertido; incluso el poeta Salvador Novo le definió: “la cantina es el templo de dos puertas”.

El origen del término en México se remonta hacia 1847 tras la invasión estadounidense cuando las tabernas españolas se convirtieron más en salones gringos para cumplir así con las demandas de los soldados americanos.

Hasta 1982 las cantinas eran territorios acotados para los hombres y cuando las mujeres comenzaron a frecuentar estos lugares de bebedores, muchos clientes habituales dejaron de ir. Era frecuente que se pusieran letreros de prohibido el paso a mujeres.

En las cantinas los señores podían llorar y dar rienda suelta a sus sentimientos, sin la atenta mirada de sus esposas, comportándose como querían, no como se suponía que debían comportarse. En Veracruz muchas cantinas sobrevivieron a la época pero no a la modernidad, a las “históricas” ya no se les puede encontrar.

Conceptos modernos

Lo que sí se puede hallar son aquellas cantinas jóvenes enclavadas principalmente en el casco histórico de la ciudad, como la de avenida 5 de Mayo esquina Miguel Lerdo llamada “Río de la Plata”. Especializada en servir cocteles de mariscos propios de la zona costera, esta cantina se distingue por servir cerveza de marcas mexicanas.

Completamente climatizada brinda la sensación de confort a los asistentes quienes acuden principalmente a ver eventos deportivos en sus pantallas. Podríamos decir que se trata de una cantina de última generación que ha sabido ganar la empatía de sus clientes.

“Vengo aquí porque trabajo en un edificio cercano. Nomás pa´disfrutar la chelita porque en realidad no consumo más que eso, no comida, no botana, prefiero venir solo porque también me sirve como tiempo para pensar cosas de la familia”, confió Jerónimo Rodríguez.

Sobrevive la tradición en “Los Portales”

Caminando y a muy pocos metros -sobre la misma acera- encontramos “Los Portales de Lerdo”, se trata de los frentes de varios edificios que están en pie desde el siglo XVIII, su diseño consiste en un techo sostenido por columnas en forma semicircular donde la gente podía caminar guarecida del sol. Allí se concentró gran parte de la actividad económica regional durante varios siglos.

En la época moderna y con la descentralización comercial, los locatarios cambiaron de giro habilitando hoteles, restaurantes y bares. La calle adopta el nombre de “Miguel Lerdo de Tejada”, en homenaje al ilustre político mexicano, convirtiéndose el sitio, popularmente, en “Los Portales de Lerdo”, lugar para socializar y disfrutar del ambiente típico jarocho en el Centro Histórico.

Es así como se da pie a un pasaje que va de cantina en cantina compuesto por los bares: “Prendes”, “Flamingo”, “Regis”, “Palacio”, “Marina Dorada” y “Lerdo 9”, los cuales además de ofrecer cerveza nacional ofertan cocteles, bebidas y alimentos.

Es probable que éste sea el único sitio en donde se puedan encontrar mariachis en vivo, música de algunas bandas, marimbas y hasta algunos comediantes urbanos, pues pareciera que la modernidad se llevó también la música en vivo del resto de los lugares.

Lo típico de estos sitios son las tortas de pierna de cerdo o jamón, así como la botana de queso con chile curtido que vendedores en canasta se acercan a ofrecer; ambas degustaciones han marcado tradición en Los Portales de Lerdo.

“Muy agradable, como ahorita mira tenemos la marimba tocando, nos sentimos bien además que la gente es muy amable y con este calor, este sol, la cerveza fría es lo que más se apetece y la verdad es que es muy folclórico estar aquí me siento bien, lo disfruto”, comentó Alicia Juárez.

Este pasaje de cantinas cobra especial relevancia en Veracruz la tarde de cada 31 de diciembre, pues en ellos se dan cita políticos, artistas, intelectuales, jóvenes, adultos y, por decirlo así, el pueblo en general, quienes por algunas horas olvidan las clases sociales y conviven en una magna fiesta para despedir el año.

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“Santanas” , tradición jarocha

Seguimos por la calle de Miguel Lerdo y cruzamos la avenida Ignacio Zaragoza justo en los bajos del Hotel Oriente y junto a una sucursal de Banorte encontramos un viejo rincón que si bien no es llamativo a la vista guarda mucha relevancia entre los asistentes.

La música que sale del local es una cumbia de Margarita “La Diosa de la Cumbia” misma que es acompañada de carcajadas a todo pulmón, se trata de la cantina “Santanas” una de las más viejas pero sin llegar a ser categorizada como histórica.

La particularidad de este espacio es que pese a ser visualmente deprimente atrae a un sin número de burócratas, trabajadores aduanales, administrativos y hasta a periodistas, quienes se dan cita para beber cerveza fría y “amainar” un poco las altas temperaturas propias de la temporada en esta zona costera.

Uno de los usuales asistentes, -periodista que habló a cambio de reservar su nombre-, explicó que en realidad el “Santanas” no tiene un atractivo real que les haga acudir constantemente sino que por alguna razón llegaron allí y al simpatizar con quien les atiende volvieron una y otra vez.

“Acá la cosa fue que no había un punto de encuentro después de la reporteada, entonces un día a algunos se les ocurrió entrar e imagino que el ánimo que llevaban los hizo disfrutar la tarde, entonces regresaron un día y al otro y fue así como se convirtió en el gusto de algunos periodistas además porque venden buenas tortas”, explicó.

Bar gay

Precisamente la modernidad trajo consigo el tema de inclusión y en el marco de ello nació en 1994 la cantina “Yesterday” ubicado entre avenida Ignacio Zaragoza y avenida Independencia. Dirigido principalmente a gays y lesbianas, ha ganado desde entonces el reconocimiento por parte de esta minoría social.

Además de cerveza nacional en el “Yes” -como normalmente se le conoce-, también se sirven algunas cervezas extranjeras además de coctelería que junto con su decoración vintage conforman un escenario cómodo y atractivo incluso para personas heterosexuales.

“El Yesterday tuvo mejores tiempos y no porque ahora ya no valga la pena visitarlo. Antes era un bar de tres pisos y hoy sólo la primer planta sigue abierta y se ha mantenido así ya por varios años. Es una cantina gay tranquila, música tranquila, hay rocola, te tomas tu cerveza, disfrutas con las amistades y de ahí puedes partir para los antros porque sirve de arranque”, explicó Félix Treviño.

Sin duda, estos lugares están llenos de símbolos y eso es lo que les hace especial y diferencia las cantinas de otros bares, además nos habla de un momento social, político e histórico importante, que las nuevas generaciones deberían conocer.

El recorrido y las charlas nos dejan sin duda un aprendizaje: al mexicano le gusta platicar, conversar con sus amigos, sus parientes y cambiar el mundo sentados en una mesa, -si puede ser con un trago o cerveza- qué mejor lugar para eso, que las cantinas.

Quien conoce el mundo de las cantinas sabe tomarse una y nunca tomarse la última… simplemente porque la última es probable que nunca llegue.

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