Zumby Pixel

¿Legalidad?

Por: Rubén Licona Vázquez

Publicado 13 julio 2018 el 13 de Julio de 2018

por

Desde la detención del exfiscal general del estado, Luis Angel Bravo Contreras, aquel domingo 17 de junio, los conocedores de la ley a profundidad expusieron argumentos sobre la falta de sustento jurídico para mantenerlo en prisión preventiva.

Hay que aclarar que quienes salieron en su defensa no estaban hablando de una inocencia a priori del exfuncionario, quien tiene señalamientos en algunas cuestiones que, por supuesto, deberá enfrentar en su momento.

Lo que abogados han puesto en entredicho ha sido la utilización excesiva, al grado de equipararlo de abuso, de la figura de prisión preventiva para mantener tras las rejas (en lo que se decide su culpabilidad o inocencia) no sólo al exfiscal sino a los otros exfuncionarios duartistas también detenidos.

Porque, señalan los jurisconsultos, de acuerdo a las reglas del Nuevo Sistema de Justicia Penal todos los delitos por los cuales están siendo procesados no ameritan prisión preventiva. Es decir, tales procesos en cualquier escenario legal deberían ser enfrentados en libertad, y si al finalizar el caso los ex funcionarios fueran encontrados culpables, entonces sí cumplir la condena en prisión en los términos que la propia ley mandata.

Por ejemplo, se sabe que los cargos que se le atribuyen a Bravo Contreras son los de haber ordenado que se alterara una escena del crimen, no los de “ordenar asesinar y desaparecer personas”, como se ha hecho creer desde su aprehensión.

Esos cargos de “ordenar alterar una escena del crimen” bien pueden enfrentarse en libertad. Sin embargo, comentan nuestras fuentes, para mantener presos a los exfuncionarios “se ha forjado una red de funcionarios pertenecientes tanto a la Fiscalía General del Estado como el Tribunal Superior de Justicia, quienes han hecho de la prisión preventiva un poderoso instrumento que les ha servido para hacer creer a la sociedad que esta administración hace justicia”.

Y señalan que como punta de lanza de este entramado aparece la Juez de Control de Proceso y Procedimiento Penal del Distrito Judicial de Xalapa, Alma Aleida Sosa Jiménez, a quien señalan de “por demás complaciente a las peticiones que le hace la Fiscalía General del Estado”.

Por versiones de algunos de los abogados de exfuncionarios hoy detenidos, la actuación de la juez referida podría llevarla a ella misma a enfrentar la justicia en un futuro cercano, si se toma en cuenta el anuncio reciente hecho por el gobernador electo Cuitláhuac García Jiménez, en el sentido de “analizar la legalidad de los procesos penales instruidos en contra de los ex funcionarios de la administración pasada”.

Por ello toma sentido la versión de que para blindarla ante las responsabilidades que pudieran surgirle durante la próxima administración estatal, el gobernador Miguel Angel Yunes la integrará entre las 12 propuestas que hará para magistraturas que se encuentran vacantes a raíz de las jubilaciones y retiros recientes, y para cuyos nombramientos al presidente del Tribunal Superior de Justicia, Edel Alvarez Peña y al mandatario estatal, les han dado las apuraciones.

Dicen los enterados, que en la docena de propuestas para cubrir las vacantes van puros “afines” que se convertirían en “magistrados carnales”.

ESTRATEGA

Tanto seguidores como sus detractores -que ya comenzaron a golpearlo mediáticamente-, ubican como el próximo secretario de Gobierno del estado a Erick Cisneros Burgos, quien es reconocido por las bases del partido morenista como un personaje con vasta trayectoria en el ámbito político, cercano a Andrés Manuel López Obrador, gran amigo de la militancia y además goza de la total confianza del ahora gobernador electo, Cuitláhuac García Jiménez.

A Erick Cisneros se le reconoce haber forjado la estructura organizativa electoral que llevó al triunfo al partido en la mayoría de los distritos uninominales tanto locales como federales, así como coordinar la campaña de la hoy senadora electa, Rocío Nahle, con quien guarda una gran cercanía desde hace muchos años.

La tarea no fue nada sencilla, Cisneros Burgos desarrolló una poderosa estrategia para que Morena tuviese representación en cada una de las casillas que se instalaron por todo Veracruz, con el objetivo de defender la voluntad de los electores jarochos, como quedó plasmado en las actas.

El éxito conseguido, labrado en gran medida por el nativo de Otatitlán, le coloca en privilegiada posición para convertirse en el futuro titular de una dependencia de la importancia que tiene la Secretaría de Gobierno en el entramado político del estado. Sin duda es un candidato natural a ser el encargado de la política interna de Veracruz.

Correo electrónico: [email protected]

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

US - US -