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México con rumbo hacia el 2050. No demos pasos hacia atrás

Por: Javier Herrera Borunda
México con rumbo hacia el 2050. No demos pasos hacia atrás

Publicado 02 junio 2018 el 02 de Junio de 2018

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La reconocida empresa de consultoría profesional Pricewaterhouse Coopers, con sede en Londres y representación en todo el mundo, realiza anualmente diversos estudios de proyección de la economía mundial con objeto de perfilar cuáles serán las economías más poderosas en el año 2050.

De acuerdo a sus análisis y a los del banco Mundial, Estados Unidos de América es actualmente, sin duda, la economía más poderosa del mundo con un valor de 18 billones de dólares, lo que representa el 24.3% de la economía mundial. Le siguen China con 11 billones; Japón con una economía de 4.4 billones, Alemania en cuarta posición con una economía de 3.3 billones, Reino Unido con 2.9 billones y Francia en sexto lugar con 2.4 billones de dólares. India ocupa el séptimo lugar con 2 billones de dólares, Italia con 1.8 billones, Brasil con una economía de 1.8 millones y Canadá en la décima posición con 1.5 billones. México ocupa la décimo sexta posición con una economía muy cercana al billón de dólares.

Es posible observar que hasta estos momentos las economías occidentales dominan en conjunto el panorama económico global, sin embargo, esta situación geoeconómica dará un viraje drástico en 2050. Por un lado, los productos internos brutos se medirán en trillones de dólares, y por otro, las economías que se desenvolverán en los primeros diez lugares serán diferentes.

Rusia ocupará la décima posición con una economía de 5.1 trillones de dólares; Gran Bretaña pasará a ocupar la novena posición con 5.4 trillones de dólares; MÉXICO logrará el octavo lugar con una economía de 5.6 trillones de dólares en función de nuestros recursos naturales, desarrollo tecnológico, inversión en infraestructura y gran capacidad exportadora a un numeroso grupo de países con los que logrará fortalecer sus tratados comerciales.

La séptima posición corresponderá a Alemania con 6.1 trillones y en orden descendente los países más destacados serán Brasil con una economía de 6.5 trillones, Japón con 8.8 trillones, Indonesia con 7.3 trillones, India en tercer lugar con 28 trillones, Estados Unidos dejará la primera posición al alcanzar 34 trillones, cantidad que será superada en mucho por China por su gran liderazgo tecnológico global, su extraordinaria capacidad exportadora y capacidad de consumo interno con una economía que superará los 50 trillones.

Dado que India y China son países vecinos, es muy probable que unan sus fuerzas a través de tratados económicos bilaterales para convertirse en la zona geográfico-económica más poderosa del mundo, lo que marcará un parteaguas en la situación mundial.

Ante esta realidad me hago dos preguntas principales: ¿Será posible que el presidente actual de Estados Unidos, Donald Trump, no cuente con la visión de largo alcance que requiere un estadista para destruir de un plumazo un tratado de libre comercio entre su país, Canadá y México que estaba destinado a crear una de las zonas económicas geográficas más poderosas del mundo con cadenas de producción interrelacionadas de largo alcance? ¿Será posible que el candidato a la Presidencia de México por Morena proponga modelos económicos del pasado que cumplieron su función en las décadas cuarenta a setenta del siglo pasado cuando la economía del mundo no se encontraba globalizada y hoy a todas luces serían contraproducentes para el desarrollo de nuestro país?

Con respecto a la primera interrogante es poco lo que podemos hacer más allá de defender con unidad la dignidad nacional, pero con relación a la segunda está en nuestras manos conducir el futuro de México hacia el rumbo al que está llamado, especialmente los jóvenes que representamos el mayor estrato poblacional y que tenemos frente a nosotros la posibilidad de tomar decisiones con respecto al país que queremos construir.

Es un hecho, México está destinado a ser una potencia mundial. Reconozcamos desde luego nuestras debilidades en materia de desigualdad y en el fortalecimiento del estado de derecho, enfrentémoslas con compromiso e inteligencia y con toda la fuerza del Estado, pero reconozcamos también nuestras fortalezas.

Hoy México ha logrado en términos proporcionales abatir la pobreza extrema en dos millones de personas, 95% de nuestras comunidades tienen acceso a electricidad, 93% a agua potable y 96% cuentan ya con piso firme. Nuestro Índice de Escolaridad ascendió de 5.2 años en 1990 a 9.1 en 2017; nuestra esperanza de vida hoy es de 77 años; en 2000 solamente 14 millones de mexicanos tenían acceso a una computadora y hoy lo tienen 50 millones, a internet 71 millones y 81 millones cuentan con teléfono celular. Somos el sexto país más visitado del mundo, casi 40 millones de turistas visitaron México en 2016 dejando una derrama económica de casi 85 mil millones de pesos; somos el cuarto país exportador del mundo de automóviles, el quinto de autopartes, el sexto proveedor aeroespacial de Estados Unidos y el primero en exportación de aguacate, cerveza y pantallas planas, sólo por mencionar algunos indicadores.

Es falso afirmar que nuestra economía no ha crecido, lo lamentable es que lo ha hecho de manera desigual. Mientras algunos estados como los de la región norte y centro han logrado crecer a ritmos muy acelerados, los del sur sureste del país lo han hecho a ritmos vergonzosos en la última década. Sólo por mencionar un ejemplo, mientras Aguascalientes creció el 106% entre 1993 y 2017, Tabasco lo hizo en 7% en el mismo periodo.

El próximo 1 de julio elegiremos en las urnas el modelo de país que queremos. Reflexionemos con honestidad al emitir nuestro voto en las propuestas de gobierno que han manifestado los candidatos de las diferentes fuerzas políticas para dirigir el destino inmediato de México. No escuchemos falsas promesas sin sustento alguno, crucemos nuestras boletas con la convicción de que la coalición “Todos por México”, que encabeza José Antonio Kuribreña representa el modelo de país mejor fundamentado y más serio para dar los pasos que requiere México para llegar a ser la octava potencia económica del mundo en 2050.

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