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Ingenio mexicano: Impermeabilizante a base de llantas

En México se desechan 50 llantas por minuto, el impacto ambiental que ocasionan es inmenso. El ingenio mexicano una vez más sobresale ante esta situación.
Imagen: Redes Sociales

Publicado 17 junio 2018 el 17 de Junio de 2018

por

Giselle Avila

Una llanta es una estructura de caucho que en el proceso de vulcanización se transforma en un enorme elemento del tamaño y la forma de una llanta, conservando todos sus enlaces químicos que le dan esas formidables propiedades elásticas y casi indestructibles. Sin embargo, por tan resistente estructura, su tiempo de vida se extiende a los 300 y 500 años, tiempo que ocupa para degradarse naturalmente.

Según dato de la Asociación Nacional de Distribuidores de Llantas (Andellac) indica que en México se desechan 50 llantas por minuto, es decir, un aproximado de 40 millones de toneladas anuales, de las cuales se estima que sólo el 10% son recicladas y el 90% restante se encuentran abandonadas en tiraderos de basura, entre desechos de automóviles, en las calles o en algún área natural.

Claramente, el problema ambiental que se desata con esta situación, es enorme. Contamina ríos, mares, su combustión genera contaminantes extremadamente nocivos para la salud y gases que contribuyen al calentamiento global. Así como posibles acumulamientos de agua en sus interiores que pueden originar plagas de mosquitos portadores de enfermedades como dengue, chikunguya y zika.

Es por ello que empresarios mexicanos han determinado soluciones eficientes a esta situación. Tal es el caso de la empresa Granutec, originaria del Ecatepec, Edo. de México, que resguardan más de 120 toneladas de llantas al mes para generar un impermeabilizante precisamente de llanta reciclada, que genera una capa ahulada que elimina filtraciones  de agua o humedades en el techo por más de 3, 5 y 10 años, como si fuera un impermeabilizante ordinario.

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Productos de limpieza, un daño exorbitante al medio ambiente

El proceso para fabricar el impermeabilizante se basa en el triturado de llanta. Cada semana llegan camiones cargados con toneladas de neumáticos. Después de una limpieza pasan a una trituradora que los despedaza y el granulado resultante se cae a una máquina refinadora que también retira los alambres con un imán.  Tras la refinación se separa el polvo, el cual es la base para el impermeabilizante, después se le agrega la fórmula que sirve de sellador y se envasa en botes de 19 litros.

Así mismo, la empresa Imperllanta tras 15 años de desarrollo en las técnicas, actualmente reciclan alrededor de 300 toneladas de desechos de caucho por mes. Su procedimiento es parecido al de  Granutec, ya que las llantas son recolectadas y sometidas a un proceso de trituración por congelamiento con nitrógeno. Con controlados golpes térmicos se separa y se segmenta únicamente el caucho vulcanizado de las llantas sin dañar sus propiedades. Se mezcla con resinas acrílicas para obtener el efecto impermeable y resistente.

Una vez más, sobresale el ingenio mexicano y no es para menos felicitar la honrosa iniciativa de estos emprendedores que día a día se concientizan con la sustentabilidad y en innovar productos amigables con el medio ambiente.

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