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En la facultad de medicina…

Por: Guillermo Ingram García

Publicado 27 mayo 2018 el 27 de Mayo de 2018

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En la facultad de medicina un maestro pregunta en un salón de clases: “¿Quién puede decirme cuál es el órgano del cuerpo humano que puede agrandarse nueve veces su propio tamaño?”. Toda la clase se queda en silencio, y una chica que se destacaba por su extremada timidez, levanta la mano, el maestro le concede el uso de la voz y ella responde: “El pene”. El profesor indulgente le dice: “No hijita; es la pupila, pero felicite a su novio de mi parte”.
OTRO DE LA FACULTAD DE MEDICINA
Estaba el doctor dando la clase de anatomía y pregunta al azar: “¿Cuántos mililitros de semen salen son expulsados en una eyaculación?”. Los alumnos se quedan callados, y después de un silencio sepulcral dice una alumna: “Quinientos mililitros profe;”. A lo que el catedrático responde: “Con todo respeto señorita, déjeme advertirle, creo que a usted la mearon”.
PEPITO EN LA PRIMARIA
Pepito se acerca a su maestra y le dice: “¡Señorita, estoy enamorado de usted!”. La profesora sonríe con candidez, considerando la expresión de Pepito como una demostración del amor que los alumnos llegan a sentir por las mentoras y le dice con tono calmo y maternal: “Pero, Pepito, eso no puede ser, soy mucho más grande que tú, además, a mí no me gustan los niños”. A lo que el precoz chamaco, muy serio, replica con firmeza: “¡Ah!, por eso no se preocupe profesora! Usaremos condones”.
¿VAS A BAILAR?
Estaba la fiesta a todo lo que daba de alegre y rumbosa, cuando en eso un joven se aproxima a una muchacha que estaba sentada y le pregunta: “¿Vas a bailar?”. La chica, muy entusiasmada, porque no la habían sacado a bailar desde iniciado el baile, con enorme entusiasmo responde: “¡¡¡Sí!!!”. Y entonces, el muchacho le dice: “Entonces ¿Me puedes prestar tu silla?”.
EN LA GRANJA
Cada mañana el gallo entra ufano y galán al gallinero, picotea cariñosamente a nueve de las diez gallinas antes de proceder a realizar el acto de fertilización con ellas, y a la décima gallina solamente le arranca una pluma. Las nueve gallinas están contentas y la décima se aguanta estoicamente. Pero al cabo de varios días, la décima gallina se arma de valor y enfrenta al gallo gritándolo a todo pulmón: “Vienes todas la mañanas con tu clásica prepotencia, besas y haces el amor a las otras emplumadas y a mí solo me vas arrancando una pluma todos los días ¿Qué pretendes?”. Entonces el gallo se le acerca un tanto esponjado el plumaje mostrando con ello garbo y muy despacio al oído le dice: “Es que a tí quiero verte totalmente desnuda cariño”.
¡POR AQUELLO DE LAS CUATRO O CINCO DÉCADAS DEL POLI!
En la clásica imagen de La Guadalupana mostrándose a Juan Diego en una iglesia, se dejó escuchar el siguiente diálogo: “La señora del cielo le pregunta al indito: “¿A dónde vas con tanta prestancia Juan Diego, el más querido de todos mis hijitos?”. El indígena, extrañado, pero armándose de valor, le responde a la celestial imagen: “Al Instituto Politécnico Nacional, virgencita, tengo clases a las siete de la mañana”.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

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