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Jangmadang, capitalismo al estilo de Corea del Norte

Por: Dr. Armando Rojano Uscanga

Publicado Hace 19 horas el 12 de Mayo de 2018

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Kim Jong-un retoma el diálogo y avanza hacia un tolerado libre mercado

“Un fantasma recorre a Corea del Norte, el país más aislado del mundo, el fantasma del capitalismo”, diría Carlos Marx a quiénes lo invocaron en sus primeros 200 años, parafraseando sus propias palabras en el famoso Manifiesto Comunista. Y es que nada ha podido impedir que el capitalismo traspase las herméticas fronteras del país que se creyó blindado por sus armas atómicas y el régimen estalinista de Pyongyang no puede sobrevivir con una economía planificada donde el Estado proporcione todos los servicios y alimentos, sin espacio para la iniciativa privada.

Ya viven una incipiente economía de libre mercado desde mediados de los 90. La caída del bloque comunista en la Europa del Este y luego la “Gran Hambruna”, que cobró dos millones de vidas, hundieron al régimen y dejó de funcionar el Sistema Público de Distribución de Alimentos que garantizaba la supervivencia de la población con cartillas de racionamiento. Los norcoreanos dejaron de confiar en el Estado y aprendieron a buscarse la vida por su cuenta. Desde la frontera con China reciben arroz y otros productos de contrabando de Pyongan del Sur, con solo pagar sobornos a la Policía y a los militares de la frontera, que así complementan sus exiguos salarios,

Hasta el 80% de los norcoreanos vive del comercio privado, según el libro “La revolución oculta”, de Jieun Baek. El régimen dejó de publicar estadísticas desde los años 60, toda una generación que no ha recibido nada del Sistema Público de Distribución y solo ha dependido del «Jangmadang», como se denomina en coreano a los mercados. Su moneda nacional, el won, no vale nada, en el mercado negro pagan con dólares o, en la frontera con China, con yuanes. Un sueldo medio, de 3.000 won, no alcanza para comprar un kilo de arroz, que vale un dólar (7.800 won).Mientras en Pyongyang, los supermercados para la élite venden latas de Pepsi, carne congelada de Australia y hasta coñac Hennessy (a 250 euros la botella). Por eso resulta importante la entrevista de Donald Trump con Kim Jong-un, para ordenar el Jangmadang y reconocer que ningún régimen es superior a la voluntad de sus gobernados.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.

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