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El tobogán de la muerte en EU (VIDEO)

El intento de un par de empresarios de Kansas de tener el tobogán más grande del mundo terminó con una tragedia y cargos por homicidio
Foto: YouTube

Publicado 06 mayo 2018 el 06 de Mayo de 2018

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Los empresarios del parque acuático Schlitterbahn de Kansas City, en Estados Unidos, se embarcó en la misión de crear el tobogán más alto del mundo, pero la atracción fue desmontada tras la muerte de un niño de 10 años por decapitación en 2016.

Durante los 182 días que funcionó se registraron, además, 13 lesiones y dos conmociones cerebrales.

Recientemente y tras el arresto de la persona que lo diseñó, han salido a la luz una serie de negligencias sobre la construcción del tobogán, como la ausencia de ingenieros involucrados en su diseño y que los propios empleados del parque fueron usados para probarlo, muchos de los cuales salieron heridos durante las pruebas.

Jeff Henry y su viejo amigo y socio comercial, John Schooley, tenían un objetivo ambicioso con una cronología imposible: construir el tobogán acuático más alto del mundo y mostrarlo en un programa de la televisora Travel Channel en unos pocos meses.

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Lo que no tenían eran credenciales en matemáticas, física o ingeniería. Aún así, trabajaron para crear Verrückt (“loco”, en alemán), un híbrido de montaña rusa y tobogán de agua.

En el tobogán, los usuarios primero tomaban un descenso vertical de más de 51 metros; luego ascendían otros 15 metros por encima del suelo, propulsados por la inercia y una serie de chorros de agua a alta presión.

Los operadores del Schlitterbahn Waterpark de Kansas City abrieron el Verrückt, en julio de 2014, solo 20 meses desde su concepción hasta la gran inauguración.

En su apuro, los empresarios pasaron por alto sus propios hallazgos de que el tobogán tenía fallas de diseño importantes. En algunos casos, los chorros de agua que salían a presión antes de la segunda caída hacían “volar” las balsas, en lugar de empujarlas hacia adelante. Esto provocaba que chocaran con la reja de metal. Intentaron reparar el error sin éxito y finalmente lo ignoraron.

Y mes tras mes, las lesiones se acumularon. En los dos años que Verrückt estuvo en operación, 13 personas resultaron heridas, muchas después de que las balsas dejaran el tobogán, según documentos judiciales.

La vida útil del tobogán terminó en agosto de 2016, cuando Caleb Schwab, un niño de 10 años, fue arrojado de una balsa y decapitado cuando chocó contra un poste de metal.

La familia de Caleb recibió un pago de casi 20 millones de dólares el año pasado de parte de Schlitterbahn y otras compañías involucradas en el deslizamiento, informó The Kansas City Star. Caleb era el hijo de Scott Schwab, un miembro de la Cámara de Representantes de Kansas.

Otras dos personas que estaban en la balsa de Caleb, Hannah Barnes y Matraca Baetz, hermanas que sufrieron lesiones faciales y fracturas óseas, también recibieron pagos del parque.

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La investigación alrededor del parque reveló varios detalles sobre la situación en la que fue construida. Además de improvisar el diseño, los empleados del parque fueron usados para probar la seguridad del tobogán.

El dueño y el principal ingeniero del parque fueron arrestados en marzo.

El ex director de operaciones, Tyler Austin Miles interceptó los informes de incidentes de los socorristas y destruyó las declaraciones de los testigos, luego de entrenar a los guardias para que escriban declaraciones, que omiten detalles cruciales y dañinos sobre Verrückt. Fue acusado de homicidio involuntario.

Jeffrey W. Henry, copropietario, fue acusado de 20 cargos criminales, incluyendo homicidio involuntario, poner en peligro la vida de un niño y agresión agravada.

Algo que permitió a los fiscales levantar los cargos de homicidio es que los propios dueños del tobogán estaban conscientes no sólo de que había errores, sino de que podían ser mortales. Así lo admitió el propio Henry en un correo electrónico:

“He visto lo que hizo con los maniquíes de choque y con los botes que enviamos. Desde el prototipo. Y también tuvimos botes volando en el prototipo. Es complejo, es rápido, es malo. Si nos equivocamos, podría morir”.

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