Zumby Pixel

Tenista recorre mil kilómetros en coche al ser llamado de última hora al Roland Garros y gana

En condición de reserva, Marco Trungelliti completa un viaje exprés de Barcelona a París y logra la victoria en la primera ronda contra Tomic.
Foto tomada de Twitter.

Publicado 28 mayo 2018 el 28 de Mayo de 2018

por

El Roland Garros ya dejó su primera historia. El tenista Marco Trungelliti  que había perdido su derecho de clasificarse al Roland Garros al caer el viernes Hubert Hurkacz terminó jugando una de las competencias más importantes del deporte.

En cada torneo se hace una lista con aquellos jugadores que pierden en la última ronda de la fase de clasificación. De todos ellos, se seleccionan a los seis que tienen el ranking más alto y conforme van habiendo bajas, se tira de esta lista por orden. Normalmente, esta lista ni siquiera llega a usarse ya que no se suelen bajar tenistas del cuadro principal o, como mucho, se escogen a uno o dos jugadores. Es por ello que Trungelliti (9º en la lista de Lucky Losers) no dudó en irse de París este fin de semana para pasar unos días en Barcelona junto a su familia ya que era impensable que terminaran bajándose nueve tenistas por lesión.

Cada mañana, los inscritos entre los Lucky Losers deben acudir a la oficina del torneo para firmar en persona asegurando que se encuentran disponible en el caso de que hubiera alguna baja. Hoy domingo, de los 10 jugadores de la lista sólo firmó uno, Mohamed Safwat, que terminó jugando ante Grigor Dimitrov. La baja de Nick Kyrgios obligaba a tirar del siguiente jugador, el indio Prajnesh Gunneswaran, que al igual que Trungelliti, se había ido del torneo pensando que no se podían bajar tantos tenistas.

Con una carta Karius pide perdón a los aficionados del Liverpool

Neymar rompió el silencio y habló sobre las especulaciones de su llegada al Real Madrid

Gunneswaran se había apuntado al Challenger de Vicenza, por lo que le resulta imposible bajarse del torneo italiano para volver a París ya que las normas no lo permiten, dejando así de ganar 20.000 euros (como mínimo). Tras llegarle la noticia de que él era el siguiente en jugar, Trungelliti no lo dudó y agarró el coche para volver a París.

Y Trungelliti, de 1,80, barbudo y melenudo de sonrisa fácil, uno de esos tenistas que juegan con el corazón, llegó a tiempo. Recorrió en un coche alquilado 1.000 kilómetros, en poco menos de 10 horas, y llegó a la capital francesa de madrugada, junto a su madre Susana y su hermano André. Luego estampó su firma, se vistió de corto y se plantó en la pista nueve del complejo, a las once de la mañana. Y, claro, por eso de no desaprovechar la gran oportunidad, venció: 6-4, 5-7, 6-4 y 6-4 (2h 54m). De la transparencia meditática a la fama en menos de 24 horas.

“Nunca había estado en una sala de prensa tan grande ni con tantos periodistas, y yo no tengo redes sociales…”, reconoció el argentino, que durmió cuatro horas antes del encuentro. “Pero para correr, las piernas a veces no necesitan dormir”, bromeó. “Traté de tomarlo como un partido normal y por suerte salió bien. Todos los vuelos estaban cancelados y no había tren… Esto no suele pasar, no todos los días se juega una segunda ronda de un Grand Slam. Venía un poco cansado, así que intenté que todo fuera normal…”, dijo.

Síguenos en Facebook ED deportes

 

 

 

 

- US -