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Mujer

Por: Maricarmen Delfín Delgado
Hice una pregunta a algunas mujeres que rodean mi vida: para ti, ¿qué significa ser mujer…?

Publicado 08 marzo 2018 el 08 de Marzo de 2018

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(Primera de dos partes)

Hice una pregunta a algunas mujeres que rodean mi vida: para ti, ¿qué significa ser mujer…? -ellas me respondieron: dar vida, ser transmisora, sustentadora, protectora, emprendedora, poder hacer varias cosas a la vez, ayudar a crecer, transformadora, entrega, dedicación, mantener lazos, cuidar, sabiduría, escuchar, amor incondicional, paciencia infinita, comprensión profunda, un corazón lleno de sentimientos, capacidad de organización, intuición, inteligencia práctica, calidad de presencia, encarnar la belleza, buscar la armonía, energía de vida, compañía, calidez, humanidad, fortaleza, valentía, ser solidaria, sacrificio, hermosa…..es ser tú misma.

Afortunadamente hoy en día, las mujeres tenemos un concepto muy alto y positivo sobre nuestro género, ninguna respondió con algún adjetivo o idea negativa, sólo con las palabras más bellas que brotaban acompañadas de una radiante sonrisa.

En mayo de 1971 apareció en México un grupo de feminista llamado Mujeres en Acción Solidaria (MAS), apoyado en las ideas de este movimiento en Estados Unidos; su voz de lucha era la frase “lo personal es político”, reclamando la igualdad de derechos ante los hombres.

Sin embargo este grupo no fue el primero en querer dar un lugar superior al sexo femenino, ya décadas antes hubo muchas precursoras de esta ideología, mujeres aguerridas que participaron en la lucha de Independencia, durante la Revolución y después de la Expropiación Petrolera, como solidarias compañeras del hombre pero principalmente demostrando la fuerza de la mujer para mover montañas con su destreza, inteligencia y ese sexto sentido característico del “sexo débil”.

Las Violetas del Anáhuac fue el primer grupo que puso en alto el poderío femenino, esta asociación se reunió, a partir de 1887, alrededor de Laureana Wright de Kleinhans para publicar el semanario que dio nombre al gremio. La señora Wright, hija de un empresario minero estadounidense radicado en Taxco, fue una poetisa, escritora y violinista que pertenecía a los círculos sociales cercanos a la esposa de Don Porfirio Díaz.

La característica sobresaliente de Las Violetas del Anáhuac se anunciaba con orgullo en su encabezado: era un periódico literario redactado sólo por mujeres. Además de recoger contribuciones literarias, publicaba reseñas de espectáculos y de reuniones frecuentadas por miembros de las altas esferas sociales, así como artículos que advertían a las incautas de los peligros del pecado. Pero el contenido tenía una misión diferente, afirmaba que la inteligencia del hombre y de la mujer son iguales, y que las deficiencias femeninas se deben únicamente a la falta de acceso a la educación.

Las Violetas defendió esta posición recopilando biografías y noticias que mostraban que las mujeres son capaces de logros extraordinarios. Además reseñó con entusiasmo la inauguración de las instituciones de enseñanza femenina que se construyeron con el patrocinio de Doña Carmen Romero Rubio. Las biografías y el contenido eran variados, iban de lo extraordinario a lo más simple.

Rafaela Varela, comadre del presidente Porfirio Díaz y viuda de su hermano Félix, también estuvo involucrada prominentemente en una empresa feminista. En 1899, Joaquín Payno, diputado por el Estado de Puebla, reclutó a Rafaela, que era su madrina, para participar en una campaña para insertar a la mujer en el proceso electoral. Existe una serie de documentos encuadernados que recogen firmas de apoyo a la candidatura de Díaz para el periodo de 1900, todas son firmas de mujeres, recogidas en varios estados del país, acompañadas de un texto donde se elogia a don Porfirio y se le pide que él sea el libertador político de la mujer mexicana. También expusieron sus preocupaciones pues mencionaban que eran tomadas como un ser secundario al que se supone no le afectan ni le importan los acontecimientos políticos del país: la mujer participa en las penas de la sociedad por eso es justo que tome la parte que le corresponde dentro de ésta y poder solucionar los problemas, dejándola participar en los comicios que la Ley Civil le tiene prohibido.

No sólo las mujeres de la alta sociedad fueron activistas en este terreno, en el último año del régimen porfirista hubo movimientos antirreeleccionistas radicales convocados y realizados por la militancia femenina. Unos días antes de los festejos por el Centenario de la Independencia se realizaron actos para celebrar la llegada de regalos, reporteros y mandatarios extranjeros, lo que fue aprovechado por estos grupos para organizar protestas.

Uno de los regalos fue la estatua de George Washington enviada por el gobierno de los Estados Unidos, en el momento de la develación llegaron varios grupos reunidos en el Paseo de la Reforma con pendones y flores para protestar, cuando cantaban el Himno Nacional fueron atacados por la policía montada con los sables desenfundados destruyendo sus cosas y golpeando a los manifestantes.

Uno de los grupos que se identificaba con su pendón de seda color rojo como puramente feminista, era “Las hijas de Cuauhtémoc”, cuya lideresa fue arrestada junto con los inconformes, y mandados a la cárcel de la calle de Belén.

Dolores Jiménez y Muro, la fundadora del Club Femenil Antirreeleccionista Hijas de Cuauhtémoc, tuvo una trayectoria intelectual destacada. Fue poeta y educadora, escribió en varias publicaciones, incluyendo el Diario del Hogar; participó en la elaboración del Plan de Tacubaya, y redactó el prólogo del Plan de Ayala. Obtuvo el rango de coronel en las fuerzas zapatistas. Mujeres de encumbrada posición social como ella trabajaron activamente con el club en contra del porfiriato. Fue una de las lideresas más visibles del Partido Liberal y una colaboradora eficaz de José Vasconcelos en su lucha contra la forma de gobernar del general Plutarco Elías Calles. Desde la cárcel, a donde fue enviada por el régimen huertista, Jiménez y Muro creó el grupo Regeneración y Concordia, por el que proclamaba ya, desde 1914, una agenda de cambios de vanguardia para el mejoramiento de las condiciones “económicas, morales e intelectuales” de la mujer en el contexto de la Revolución.

[email protected], Miembro de REVECO, A.C.

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