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La UE analiza impuesto a gigantes de internet

Por: Dr. Armando Rojano Uscanga
La UE analiza impuesto a gigantes de internet

Publicado 23 marzo 2018 el 23 de Marzo de 2018

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Lo apoyan Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y España

La llamada tasa Google, un gravamen del 3% sobre los ingresos de compañías como Google, Amazon y Facebook, presentada por la Unión Europea cuenta con el apoyo de los cinco grandes países europeos (Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y España). Aunque la Comisión Europea desliga el nuevo impuesto a las empresas tecnológicas de la guerra comercial con Estados Unidos, la tasa Google agravaría las tensiones del conato de guerra comercial. Además, causa división interna en Europa por la resistencia de los pequeños países, en los que a menudo se domicilian las multinacionales para rebajar sus impuestos.

El denominado G5 europeo (Berlín, París, Londres, Roma y Madrid) abandera esa tasa digital, a sabiendas de que por ese agujero se escapan miles de millones de euros en impuestos. Los cinco países apoyan la propuesta de la UE —que prevé unos ingresos de 5.000 millones anuales— y esperan que proporcione un impulso para las discusiones en el G20 y la OCDE que recién empezaron. . Está claro que no hay menos consenso, como casi siempre que Europa discute de asuntos fiscales. Los países pequeños, encabezados por Irlanda, una suerte de limbo fiscal— argumentan que el negocio digital está en manos de multinacionales que operan en todo el mundo, y por eso no tiene sentido un impuesto europeo; que hay que actuar a nivel global.

El plan de la Unión Europea pasaría por poner al día un viejo principio de la fiscalidad, de que las empresas paguen sus impuestos allí donde obtienen sus beneficios, adaptándolo a los tiempos de la economía digital y desvinculando dicha tributación del lugar donde radique el centro de decisiones o domicilio corporativo. Eso evitaría que las grandes multinacionales tecnológicas transfieran sus beneficios hacia jurisdicciones de baja tributación, aunque podría intensificar una guerra comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea.

El modelo propuesto por la UE tendría dos etapas, la mejor y a largo plazo, sería una reforma de las normas fiscales comunitarias sobre actividades digitales, permitiendo a los Estados miembros gravar con impuestos los beneficios que se generan en su territorio, incluso si una empresa no tiene presencia física allí. Esta propuesta requeriría de una modificación profunda en las reglas de asignación de beneficios entre Estados o la modificación de los Convenios de doble imposición, por lo que no será inmediato. Mientras tanto, se propone someter a un tipo del 3% a los ingresos procedentes de ciertas transacciones digitales, que impactaría a las corporaciones americanas del sector digital, que combate el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, que ha manifestado que un impuesto sobre los ingresos en lugar de los beneficios conduce a un sistema injusto, pues da lugar a la convivencia de dos modelos de exacción fiscal en función del tipo de negocio que se desarrolle.

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