Zumby Pixel

¡No somos criminales!, gritan en el viacrucis del migrante en Chiapas

Al grito de; ¡Los migrantes no somos criminales, somos trabajadores, internacionales!, marchan cientos de ellos en Chiapas.

Publicado 26 marzo 2018 el 26 de Marzo de 2018

por

El Instituto Nacional de Migración (INM) cerró los puestos de control en Chiapas para dar paso libre a cerca de mil 500 centroamericanos, entre ellos mujeres con niños en brazos que huyen de la pobreza y violencia.

Este grupo de indocumentados se unió al Viacrucis Migrantes que lucha por llegar a la frontera con Estados Unidos, donde algunos se entregarán a las autoridades de ese país para solicitar refugio, informa Quadratín Chiapas. Migrantes provenientes en su mayoría de Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua, ingresó a México de forma irregular por el río Suchiate, que divide México y Guatemala, ubicado a unos 45 kilómetros de esta ciudad. Iniciaron su peregrinar a las 7:00 de la mañana del parque central Miguel Hidalgo de Chiapas gritando consignas:

¡Los migrantes no somos criminales, somos trabajadores, internacionales!; ¡porqué nos matan, porqué nos asesinan, si somos la esperanza, de América Latina! ¡Manchadas de rojo, están las fronteras, porque ahí se mata, a la clase obrera!, los “sin papeles” iniciaron el viacrusis.

De acuerdo al coordinador del colectivo Pueblos Sin Fronteras, Rodrigo Abeja hasta el pasado sábado por la noche la lista de los migrantes era de mil 200, entre ellos más de 300 mujeres viajando con dos a cuatro niños cada una; 12 mujeres embarazadas, adultos mayores, personas con discapacidad y una veintena de integrantes de la comunidad Lésbico, Gays, Bisexual y Transexual (LGBT) y el resto hombres.

Bajo la vigilancia discreta de autoridades como el INM, el Centro de Investigación de Seguridad Nacional (CISEN), la Policía Federal y la Policía Estatal, los migrantes caminaron los primeros tres kilómetros, donde la hondureña Keyla Cáceres cargando a su niño de un mes de nacido, fue auxiliada por sus compañeras debido a que el golpe de calor y la falta de alimento, le provocaron mareos. Keyla, una campesina madre soltera, explicó que decidió abandonar su natal Honduras debido a que trabajando en la siembra de café, por un sueldo de 120 lempiras (120 pesos) no le alcanzaba para mantener a sus dos menores hijos. Con lágrimas en los ojos, la hondureña dijo que dejó a su hijo de tres años de edad, con su hermana, debido a que le sería difícil viajar con los dos.

Síguenos en Twitter @ElDictamen

O si lo prefieres, en Facebook/ElDictamen.

Más noticias AQUÍ.

US - US -