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Pez diablo invade la Laguna Olmeca

Especie invasora que come a las crías de la mojarra tilapia
Foto: Manuel Pérez

Publicado 05 marzo 2018 el 05 de Marzo de 2018

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Reduce la población de tilapia hasta en 70%

No hay programa de control

En estados como Tamaulipas se comercializa y consume

Rubén Licona Vázquez

En Laguna Olmeca, al surponiente de la ciudad, la proliferación de una especie de pez al que los pescadores han denominado “pez diablo” está provocando la reducción de la población de mojarra tilapia hasta en un 70 por ciento en los últimos año, de cuya captura dependen al menos 35 pescadores y sus familias, quienes desde años atrás practican la pesca en este sistema lagunar.

Esta especie considerada invasora, de tonalidad negra, tiene escamas duras en el lomo que semejan la piel de un lagarto, y alcanza una talla de hasta 60 centímetros, depreda a la cría de la mojarra.

En el recorrido del equipo informativo de EL DICTAMEN, pescadores libres que pertenecían a la disuelta Cooperativa Olmeca, mostraron muchos ejemplares recién capturados con sus redes, especie que si bien no es dañina para la alimentación, no invita a ser utilizada como comestible por su aspecto, pero no sabe mal refiere el pescador Clemente Hernández López. En otros estados como Tamaulipas, ya se consume y se comercializa.

Clemente Hernández López, representante de los pescadores de Laguna Olmeca.
Foto: Manuel Pérez

Años atrás instituciones de ciencias marinas y pesquerías estuvieron realizando un estudio de su reproducción con la colaboración de los pescadores, actualmente dichas actividades no se están realizando.

Los pescadores, en voz de Hernández López, indican que sería conveniente que autoridades de pesca implementaran programas de control del acelerado crecimiento de este pez originario del Amazonas, pues amenaza a la mojarra tilapia, antes única especie de estos humedales.

Sin embargo, la preocupación es que el también llamado “limpia pecera” (porque en su talla pequeña es utilizado en peceras para que se coma algas y desechos que dejan los otros peces) o “presto lomo”, del género Pteryogoplichthys, está acabando con la población de tilapia en Laguna Olmeca.

EL ORIGEN

Pescadores refieren que su presencia se empezó a notar tiempo después del paso de huracán Karl por la región en el 2010. Unos años después se percatarían que en las redes y atarrayas además de la mojarra tilapia aparecían estos peces en tallas pequeñas.

Años después, su reproducción fue tal que llamó la atención del Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías de la Universidad Veracruzana, el cual llegó a realizar estudios sobre su comportamiento y reproducción, con la participación de los pescadores de la entonces Cooperativa Olmeca.

Para los pescadores de esta laguna la situación es crítica en estos momentos, pues la población del pez diablo ya es mayor que la de mojarra tilapia.

IMPACTO

Hace tres o cuatro años capturaban hasta más de 100 kilos de mojarra en un día. En la actualidad apenas alcanzan 20 kilos en una jornada de buena pesca.

Los pescadores se ubican en el extremo norte de la laguna, en donde cuentan con aproximadamente 10 lanchas. En tierra realizan la reparación de sus enseres como redes y atarrayas.

Su economía está mermada por la reducción de la población de tilapia a causa de la depredación del pez diablo. Esperan que autoridades de pesca del nivel federal o estatal se acerquen a analizar el caso.

Advierten que de no controlarse la reproducción de la especie invasora, pronto acabe totalmente con la mojarra nativa pues se alimenta de la cría, lo que lógicamente puede en algún momento extinguirla, al menos de la Laguna Olmeca.

Ello daría al traste con la economía de estas familias de pescadores quienes todavía logran comercializar en 25 pesos el kilo de mojarra entera, con tripa, y a 35 pesos aliñada.

Estos pescadores, quienes nunca han sido integrados a los apoyos gubernamentales que sí se dan a sus pares ribereños o de costas marinas, subsisten de sus propios ingresos.

Con esfuerzos realizan las reparaciones de sus lanchas y aparejos, en donde en ocasiones emplean hasta 2 mil pesos para ello.

La merma en la captura de mojarra los está orillando a realizar otras actividades como la albañilería o “milusos”, pero esperan que los cambios de gobierno atiendan, como lo prometieron, los problemas de las pesquerías para no ver perdida esta forma de subsistencia.

En otro extremo de la Laguna, cerca del fraccionamiento Laguna Real, está un pescador solitario. Se trata de Joaquín Reyes Aguilera, quien ha venido del Predio II.

El utiliza atarraya desde la orilla, viene con frecuencia a hacer la pesca y coincide en que el pez diablo se ha convertido en una plaga que se come la cría de la mojarra.

Plantea también la aplicación de medidas de control para frenar su reproducción y evitar que se acabe la mojarra tilapia.

Considera remoto que el pez diablo puede emplearse como comestible pues si bien no es venenoso, su sabor no es propiamente agradable al paladar.

Está por el lado que se controle su reproducción, antes de que sea demasiado tarde.

 

Foto: Manuel Pérez

EL PEZ

El cuerpo del pez es alargado y aplanado con boca de succión ventral tipo ventosa, ojos laterales, abdomen cubierto por puntos grandes de forma irregular unidos para formar un patrón de vermiculita, tiene de 9 a 14 radios de la aleta dorsal con una sola columna.

Puede llegar hasta los 60 centímetros de longitud total, dependiendo del sitio en donde se desarrolle y puede crecer hasta 35 centímetros en dos años, presenta placas óseas flexibles recubriendo todo su cuerpo, excepto en algunas zonas de las aletas caudal y dorsal.

Las hembras llegan a depositar hasta cinco mil huevecillos en cada puesta.

El pez diablo busca su alimento en los lechos de ríos y lagos, en donde se alimenta de todo, algas, también de los huevecillos y crías de especies nativas, como en este caso de la tilapia de Laguna Olmeca.

Es una especie invasora que no tiene depredadores naturales y se adapta fácilmente a cualquier hábitat.

Científicos de la Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte equiparan al Pez Diablo con otras especies invasoras como el Pez León y la Tilapia del Nilo.

En tanto no se tiene con precisión su ubicación en la lista de especies de peces depredadores, pero en el ranking de depredadores por encima de éste se encuentran el tiburón, la piraña, barracuda, la morena, el pez león y el pez dragón.

 

 

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