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Por quién doblan las campanas

Ernest Hemingway

Publicado 03 febrero 2018 el 03 de Febrero de 2018

por

Lic. Guillermo Ingram

En la cita inicial de la novela de Ernest Hemingway, “Por quién doblan las campanas”, viene un escrito del poeta inglés John Donne (1572-1631): “Nadie es una isla por completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de un continente, una parte de la Tierra. Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia; por eso la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y por lo tanto, nunca preguntes por quién doblan las campanas, porque están doblando por ti”.

La anterior narrativa obedece a que me sorprendió sobremanera, como creo a muchos otros, enterarme del suicidio del hijo mayor de Fidel Castro Rus, Fidel Castro Días-Balart. Porque en principio, la gran mayoría de nosotros podríamos pensar que “Fidelito” (como se le conocía en la isla) debió ser feliz, porque lo “tuvo todo”, precisamente por quién fue su padre, como también apenas me entero el fallecido era una “eminencia” como físico nuclear, según esto muy reconocido en el extranjero (en la otrora URSS). Y ya adulto, “Fidelito” (68 años de edad) se suicida, según la nota del deceso: por padecer depresiones desde hace varios meses.

Por lo que en el más amplio sentido de la cubanísima expresión me atrevo a decir: ¡Coooñoooo! Ya ni la amoló este cuate, siendo uno de los tácitos dueños de Cuba ¡Se suicida! Y como nadie explica nada, más allá de lo repetitivo y por obvio más que sabido… ¡Sólo queda especular por la figura señera del hoy difunto.

TAMBIÉN SE SUICIDÓ

Hago alusión a la novela de Hemingway (quien también se suicidó, el 2 de julio de 1961, se sorraja en la cabeza una descarga de una escopeta doble cañón, en su casa de campo, en Ketchum, Idaho, EUA, porque arrastraba toda una serie de broncas existenciales… vivía en la depresión; de ahí su alcoholismo consuetudinario y afición a actividades destructivas, como la cacería… Su papá, igual, se suicidó, un hermano menor y una sobrina), tanto por la relatoría del escrito de Donne y porque el contenido de la novela tiene que ver con la Guerra Civil Española ¡Que trata lógicamente de muerte y destrucción!, viene muy bien al caso.

EL SUICIDIO VA AL ALZA

Además, tomando en cuenta el incremento de suicidios en todo el mundo en el presente, y de gente matando a otra gente, como en las escuelas de los EUA, donde hasta niños proceden a realizar “cacerías” de profes y compañeros, para luego proceder a suicidarse.

¡Y ni qué decir del desmadre que prevalece en nuestro país, con los desaparecidos, fosas clandestinas y “daños colaterales” (término puesto de moda por Calderón con motivo de su estúpida guerra contra las drogas), como también los suicidios! Que, no cabe duda, esto también nos está aniquilando a los que hasta hoy hemos sobrevivido a estas hecatombes que en cualquier chico rato nos pueden salpicar (¡Dios guarde la hora!), pero sin duda, nos viene tocando y diezmando en ánimo a los sobrevivientes, pues parafraseando a Donne: las campanas están doblando por ti y por todos los sobrevivientes.

También Hemingway vivió buena parte de su existencia en Cuba, ahí escribió también buena parte de su obra (“El viejo y el mar”), además de que amó entrañablemente la isla ¡Y fue amigo cercano de Fidel!

NO CABE DUDA, DE QUE LA VIDA, ENTRE MÁS VACÍA, MÁS PESA

Y sí, nada más es cuestión de ver como el consumo de ansiolíticos ha subido una enormidad y siguen desbocados al alza. En el presente, prácticamente nadie se salva de tomar algún tipo de calmante para enfrentar toda esa gama de ansiedades que por la más mínima razón se le vienen encima a los seres humanos, lo que es peor, hoy hasta los niños ya están en la frecuencia de estar tomando ansiolíticos para poder aguantar “la vida” ¿A poco no?

Sin duda alguna se debe al abandono del espíritu y a ese enorme apego a las cuestiones materiales a la que TODOS estamos bien aferrados, de eso no nos quepa la menor duda. Tanto materialismo es lo que nos causa a la vez ¡Tanto dolor!

¿Y SI APRENDEMOS A MEDITAR?

El mejor ejemplo de lo que el materialismo a ultranza está logrando en el mundo, es la cruenta vida en que ahora se desenvuelve ¿A poco no está violenta toda la humanidad?

Por lo tanto, más nos vale irnos haciendo una autoevaluación y como dijera una amiga el otro día, ir revisando las zonas de confort, pues de lo contrario, o nos metemos a tomar más ansiolíticos o de plano, pasamos a formar parte del club “Hemingway-Castro Díaz-Balart”.

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