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Lo que place al rey tiene fuerza de ley

Por: Guillermo Ingram García

Publicado 06 febrero 2018 el 06 de Febrero de 2018

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Por: Guillermo Ingram García

Siempre se tiende a ensalzar a las leyes, pero, desafortunadamente éstas siempre resultan violadas, y lo que es peor, quienes tienen el deber de vigilar su cumplimiento y aplicar las sanciones cuando la norma no es observada ¡No lo hacen! Podemos poner como un ejemplo los famosos Diez Mandamientos, según estos dictados a Moisés por el Creador mismo y, ahí tenemos que el mismo Rey David, no sólo violentó la ley, sino que ni el Creador le hizo nada por haber deseado a la mujer de su prójimo y además de ribete haber enviado al esposo del motivo de su deseo al matadero, para así poder poseerla, me refiero a Betsabé.
Aquella frase de Jesús de: “Aquel qué esté libre de pecado que tire la primera piedra”. Se debe precisamente a la violación sistemática de los israelitas a la lay mosaica y de ahí que nadie arrojara piedra alguna a la adúltera.
¡NUESTRA MUY PARCHADA CONSTITUCIÓN!
Pero, no le entro tanto a la historia y vamos al tema, principalmente porque se trata de una ley, como todas, muy violada y ésta ¡Es mexicana! Me refiero a la Constitución de nuestro país, la cual el día de ayer cumplió el CI aniversario de su promulgación en 1917. Y, sin ningún margen de equivocación, es la más violada de todo México. No obstante, también la más ensalzada, sobre todo por los infinidad de políticos, quienes han sido los encargados de violentarla cuanto han querido. No debemos olvidar que casi apenitas promulgada, la violación más notoria fue en las elecciones, que jamás iban a ser democráticas, pues el Presidente en turno, Don Venus, no respetó los “acuerdos” sostenidos bajo la mesa con quien lo iba a suceder en el cargo y al decidirse por otro, Álvaro Obregón manda a matar a Carranza, esgrimiendo entre otras lindezas la defensa de la Constitución. Para, años después, Obregón reforma la Constitución para poderse reelegir, cuando que el espíritu de la Revolución Mexicana fue la frase “Sufragio efectivo, no Reelección”; y habiendo ganado ya Obregón la elección, se lo quiebran y ¡Va de nuez!
CORRAL VS. LA FEDERACIÓN ¿GANADOR? LA NEGOCIACIÓN
Independientemente de que cada Presidente se avienta sus reformas constitucionales para “bien de la nación”, la última aberración y/o violación constitucional que nos acabamos de aventar los mexicanos, entre otras infinitas durante toda la vida de la Constitución misma y ni se diga en el presente sexenio con el cúmulo de reformas que tienen postrado al país peor que nunca, es lo sucedido en apenas hace tres días con la “Caravana por la Dignidad”, encabezada por el gobernador de Chihuahua Javier Corral, quien sostenía la bandera de la incorruptibilidad y, conforme a las declaraciones de las partes involucradas en este asunto, llegaron a acuerdos, o sea, la Constitución queda echa a un lado y, para variar ¡Se terminó negociando finalmente! ¿Y el Estado de Derecho que nos proporciona la también llamada Carta Magna?, ídem: en la perpetua negociación.
SALVO QUE ES DÍA NO LABORABLE, NO HAY NADA MÁS QUE FESTEJAR
Por lo antes expuesto, una vez más los mexicanos no tenemos nada que celebrar el cinco de febrero, salvo, el que se trata de un día de descanso laboral obligatorio, en todo lo demás, no creo sea factible celebrar un documento que como nuestra constitución está tan llena de parches y por lo tanto irreconocible con respecto a su original. O sea, no se han encontrado los equilibrios que permitan a nuestra Ley Máxima ser viable, pues en cuento se le atraviesa esta ley a algún influyente ¡Se negocia! Y si se le traba algo a algún Presidente ¡Se reforma! Y para el caso es exactamente lo mismo.  Estamos, tácita y prácticamente en una auténtica Ley de Herodes.
SI CON LAS VIEJITAS NO SE PUDO, CON UNA NUEVA ¡MENOS!
Y no se trata, como algunos ya se han atrevido a sugerir “promulgar otra Constitución” ¡Nooo!, si con ésta, al igual que la de 1857 ¡Nadie las respeta ni las respetó y nadie las cumple ni las cumplió! ¿Para qué queremos una novísima? Puedo imaginarme cómo en los primeros meses de vigencia, le echan mano para trasquilarla de nuevo, en aras: “Del bien de la nación”. No, lo que debe hacerse es aprender a cumplir con la Ley Suprema ¡TODOS!, comenzando por los que deben hacerla cumplir, pues ya van muchas veces que la nación trata de decirles que no la cumplieron y ad chalecum quieren que el pueblo les aplauda la cauda de aberraciones llevadas a cabo en nombre del bienestar del país.
¡NO MAMES!
Afirma el Presidente de la SCJN, Luis María Aguilar, que no es sólo que las autoridades no hagan cumplir las leyes, es que los ciudadanos tampoco están dispuestos a acatarlas.
http://losbuenosdias.blogspot.com

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