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El mormón y el Papa

Llega un mormón a visitar al Papa, y desarrollándose el encuentro, le dice el Papa al mormón: "Quieres tomar un café hijo".

Publicado 04 febrero 2018 el 04 de Febrero de 2018

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Columna Por Gullermo Ingram García

EL MORMÓN Y EL PAPA

Llega un mormón a visitar al Papa, y desarrollándose el encuentro, le dice el Papa al mormón: “Quieres tomar un café hijo”. El mormón le responde: “Nosotros no tomamos café Su Santidad”. El Papa le dice: “No sabés lo que te perdés hijo”. El Papa tratando de ser amable le dice: “¿Nos echamos un cigarrito?”. El mormón responde en tono apesadumbrado: “Nosotros no fumamos”. El Papa vuelve a decirle: “No sabés lo que te perdés hijo”. El Sumo Pontífice propone entonces: “¿Nos echamos un trago?”. Apurado el mormón le expresa: “¡Nosotros no tomamos!”. El Papa responde igual: “No sabés lo que te perdés hijo”. El mormón, apenado y muy nervioso ante las negativas que le ha debido dar al Sumo Pontífice, tratando de poner fin a esta situación para él embarazosa le dice: “Santo Padre, me retiro, ha sido un gran honor saludarle, me saluda a su señora”. El Papa, en tono condescendiente dice: “Yo no tengo señora”. El mormón responde: “No sabe de lo que se pierde”.
UN DÍA UNA PAREJA
Ella pregunta a su pareja: “Kike ¿Qué significa desabrido?”. Él, mostrándose distraído, responde: “Qué está cerrado”.
EL PROMOCIONAL
“Traiga a comer a su esposa, novia o amante. Pero si trae a las tres juntas, la comida es gratis”.
UNA PAREJA EN EL MOTEL
Terminando el encuentro motelero cuerpo a cuerpo, está una pareja fumando muy quitados de la pena en la cama, él le pregunta a ella: “¿Tú que piensas que diría tu marido si te viese ahora?”. “Ella, reflexiva, exhalando el humo responde: “¡¡¡Buffff!! Se volvería loco, ¡¡¡Él piensa que dejé de fumar!!!”.
AL DESPERTAR POR LA MAÑANA
Hay dos formas de levantarse bien, la primera es con un buen sexo matutino y otra con una buena taza de café… la mía con dos de azúcar por favor.
DEL DÍA DOS DE FEBRERO
1.- La mesera: “Buenas tardes ¿Qué va a ordenar el señor?”. El comensal: “Tráigame una croquetilla de maíz al vapor, rellena de bife de porcino finamente picada y sazonada con legumbres de temporada y chile de árbol, envuelta en la caparazón de la fécula del maíz. De guarnición o en plato aparte, cactáceas combinadas con pomodoro, lilaceas y culantro, todo también finamente picado”. Sin inmutarse, la mesera, extremando su actitud de estar muy atenta para con el comensal, termina de anotar y pregunta: “¿Alguna otra cossssita que desee ordenar el señor?”. A lo que el comensal con cara de fastidio y sin siquiera mirarla le dice: “Es todo”. En llegando la mesera al pie del mostrador de la cocina, grita a todo pulmón: “¡¡Doña Chanita!! ¡¡¡Sale tamal de puerco con nopales al lado para el mamón de la mesa siete!!!”.
2.- El sobrino pregunta a la tía: “Tía ¿Y usted cuantos se aventó?”. La tía: “Pues contando a tu tío, como veinticinco”. El sobrino: “¡¡¡Tía, estoy hablando de tamales!!!”. La tía: “¡Ah!, perdón, no te capté bien, dos únicamente”.
3.- El novio le dice a la novia: “Oye ¿Desayunamos? Te invito unos tamales”. Ella: “Soy vegetariana”. Él: “No hay tox ¡Tú te comes las hojas!”.

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