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Crea la UNAM primera máquina mexicana para reciclar el unicel

El prototipo utiliza un proceso a base de calor conocido como termodensificado, que extrae la materia prima de los productos desechables, los cuales están integrados en 95 por ciento de aire y 5 por ciento de poliestireno.
La construcción del prototipo REPS-01 fue posible con el apoyo de Dart de México y de la Sociedad de Exalumnos de la Facultad de Ingeniería (SEFI). Ahora, Ortiz e Hinojosa trabajan en un plan de negocios para avanzar en su propia microempresa, Rennueva, que se especializará en tecnologías sustentables.

Publicado 17 febrero 2018 el 17 de Febrero de 2018

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Alumnos de la Facultad de Ingeniería (FI) de la UNAM presentaron el prototipo de la primera máquina mexicana que recicla el unicel —poliestireno expandido (EPS, por sus siglas en inglés)—, uno de los materiales plásticos más utilizados para elaborar vasos, platos y charolas desechables o empaques de productos.

Los estudiantes llamaron a su desarrollo REPS-01 (que significa Reciclaje de EPS prototipo 01) y es una tecnología nacional que convierte de manera eficiente cualquier presentación del material, previamente usado, en pequeñas esferas reutilizables en la fabricación de reglas, plumas o marcos.

Héctor Ortiz Chávez, quien acaba de concluir el último semestre de la licenciatura en Ingeniería Mecánica y elabora actualmente su tesis con este proyecto, señaló que el diseño de la máquina representó un reto, “porque no había antecedentes de una herramienta para reciclar el unicel, e incluso para crear una de las piezas, llamada husillo, requirió más de seis meses de trabajo”.

En conferencia de prensa en el Centro de Ingeniería Avanzada de la FI, Jorge Luis Hinojosa Magaña, coautor de la máquina y estudiante de la misma carrera, dijo que el prototipo representa un paso importante al combinar un proyecto universitario con la aventura de ser emprendedores.

 

“El unicel tiene un potencial de reciclaje muy alto, pero el problema es que no existen prácticas formales para su acopio ni tecnología mexicana para este propósito. Con apoyo de la empresa Dart de México decidimos este desarrollo, que hoy se puede convertir en una herramienta útil para empresas y gobiernos que hacen uso intensivo de este material”, añadió Ortiz.

LA MÁQUINA. El prototipo utiliza un proceso a base de calor conocido como termodensificado, que extrae la materia prima de los productos desechables, los cuales están integrados en 95 por ciento de aire y 5 por ciento de poliestireno.

Tras calentar y comprimir el material, se desecha el aire y se obtiene una pasta, con la que se hacen tiras y luego pequeñas esferas milimétricas (conocidas como pellets), disponibles para la creación de nuevos artículos plásticos.

La REPS-01 tiene un gran potencial económico, explicó, Ortiz Chávez. “Con un estudio que realizamos en la UNAM para conocer el impacto que tiene el unicel en los aspectos sociales, económicos y técnicos y los resultados señalan que se pueden generar otros empleos en el reciclaje con esta máquina.

En conferencia de prensa en el Centro de Ingeniería Avanzada de la FI, Jorge Luis Hinojosa Magaña, coautor de la máquina y estudiante de la misma carrera, dijo que el prototipo representa un paso importante al combinar un proyecto universitario con la aventura de ser emprendedores.

 

Sin embargo, Hinojosa Magaña comentó que para que el desarrollo fuese atractivo para la inversión, “el objetivo principal es que sea un producto de bajo costo, poco consumo energético y mínimo mantenimiento, además de ser fabricado con partes 100 por ciento nacionales”.

El poliestireno expandido tiene importantes ventajas: es un aislante térmico, ligero, resiste la humedad y no se pudre ni sirve de sustrato a microorganismos, pero como otros derivados del petróleo, es altamente contaminante, de difícil degradación, inflamable y de compleja transportación debido a su volumen.

La construcción del prototipo REPS-01 fue posible con el apoyo de Dart de México y de la Sociedad de Exalumnos de la Facultad de Ingeniería (SEFI). Ahora, Ortiz e Hinojosa trabajan en un plan de negocios para avanzar en su propia microempresa, Rennueva, que se especializará en tecnologías sustentables.

 

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