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Arquitectura, Gastronomía y Tradición en Puebla

PUEBLA es un magnífico ejemplo de una ciudad colonial que se está transformando, sin perder su esencia...

Publicado 29 enero 2018 el 29 de Enero de 2018

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Por: Blanca G. Villarello

No cabe duda que la ciudad de PUEBLA es uno de los más bellos ejemplos de la cultura mexicana, con sus impresionantes monumentos y edificios, su gran arquitectura, delicioso clima, espectacular gastronomía y una vasta cultura, que desde 1987 fue nombrada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, ¡distinción muy merecida!

PUEBLA es un magnífico ejemplo de una ciudad colonial que se está transformando, sin perder su esencia, tanto a través de su gastronomía como de su arquitectura, y cuando estos dos elementos se juntan, el resultado es una explosión de todos tus sentidos.

La llamada “CIUDAD DE LOS ÁNGELES” es rica en historia y tradiciones, desde las prehispánicas de la cercana Cholula con su gran pirámide y 365 iglesias, hasta la modernidad de “La Estrella de Puebla”, que fue traída desde Londres, y se ha convertido en una gran atracción turística.

¿Y qué decir de su comida? Esta ciudad colonial es la cuna de platillos tan representativos de la cocina tradicional mexicana como el Mole y los Chiles en Nogada, sin embargo, siendo una fanática de la cocina contemporánea y de vanguardia, no puedo dejar de mencionar los esfuerzos que están haciendo chefs como ÁNGEL VÁZQUEZ de Intro y ANTONIO RODRÍGUEZ TRILLO en el restaurante Centena Cuatro del nuevo Hotel 5 estrellas de esta ciudad: El Cartesiano, mismo que tuve la oportunidad de visitar recientemente y de saborear la deliciosa cocina de su chef.

A pesar de que ya hay grandes muestras de lujo hotelero en esta ciudad como La Purificadora y el Rosewood, llega esta nueva joya al Centro Histórico de la Ciudad, que es una muestra de cómo se puede conservar la tradición y adaptarla a nuestros tiempos y al confort.

El arquitecto del hotel, JULIO BLANCO, logró unir un viejo estacionamiento y dos haciendas de los siglos XVI y XVII, en los que se encontraba una fábrica de mosaicos, para construir un refugio en medio del bullicio del centro, que tiene algo que ofrecer para todos los gustos y para los sibaritas de corazón, respetando cada muro, jardín y estructura a la cual le añadió toques modernos, por lo que, ¡Leading Hotels of the World no dudo en hacerlo parte de su grupo!

Desde su nombre este hotel es un enigma, ya que inmediatamente te hace pensar en el filósofo René Descartes “Pienso, luego existo” o, arquitectónicamente como el punto de armonía de un lugar, y este hotel está definitivamente lleno de ella. En cuanto entras, se siente esta simbiosis de tradición y modernismo, se respira un ambiente cálido, propio del mexicano y un servicio extraordinario fruto de una administración impecable, que se nota en cada rincón del hotel.

El Director General llegó con toda la experiencia hotelera que adquirió en las grandes cadenas de Cancún, quien además cuenta con un gran conocimiento enológico y gastronómico, para convertir a El Cartesiano en un “Must” en México.

Este hotel es parte del grupo del muy galardonado Hotel Chable de Mérida, nombrado como el mejor del mundo por el Prix de Versailles 2017 (UNESCO) y por la Unión Internacional de Arquitectos.

 

Desde que pones pie en el lobby se nota la majestuosidad del lugar, pero lo más impactante es recorrer sus pasillos y visitar las habitaciones, son de un gusto exquisito y cada una de ellas es única y de un gran lujo, con mucha clase, con esponjadas batas de baño y toallas, edredones que te invitan a quedarte en la cama y a ordenar “breakfast in bed”, con todos los amenidades de la marca Neuropathics, que también son los primeros en traerlos a México, con botellas de agua de lluvia de “Casa del Agua”, un proyecto de jóvenes mexicanos que se preocupan por contribuir a la conservación del medio ambiente.

El Cartesiano tiene un fabuloso spa en donde hay todo tipo de tratamientos, con un jacuzzi y una alberca de hidroterapia espectaculares, baños turcos y todo lo que a uno se le pueda antojar para quedar como nuevos para regresar a la vida cotidiana de este mundo tecnificado.

La alberca tiene una vista a la ciudad y el restaurante a la Catedral, por lo que, por las noches, la vista es un verdadero poema, pero el poema no pudiera estar completo sin una excelente cocina, que es una combinación, como la ciudad y el hotel: de TRADICIÓN y VANGUARDIA. En esta ocasión tuvimos la suerte que estaban preparando una cena a cuatro manos y c55gyomo dicen para muestra un botón, aquí les presento tres de los platillos que tuvimos la oportunidad de degustar durante mi visita: Tiradito de Trucha glaseada con emulsión de chile que se derretía en la boca… Láminas de Salmon fresco con nabos que es un calidoscopio de colores a la vista… Tamal de quintonil, una receta súper original y que sabe a gloria.

Uno mejor que el otro, con unas presentaciones espléndidas, ni por cual decidirse; por otro lado, su carta de vinos es amplia con una interesante selección de este elixir de los dioses de varios países, así como de México.

En cuanto a la cockteleria, les recomiendo tomarse una tarde y sentarse en su deliciosa terraza, que inclusive cuenta con calentones para los días de frío y probar una de las múltiples combinaciones que nos ofrece el bartender. En mi caso les recomiendo el que hace honor al hotel: El Cartesiano que es una mezcla de mezcal, jugos de maracuyá, naranja y limón, miel de agave, y semillas de chía tostada, sencillamente memorable.

Tampoco pueden perderse su hermosa biblioteca, con su chimenea que se antoja para leer tu libro favorito acompañado de un buen digestivo.

¡Nos vemos en Puebla!

- US -