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Adriana, una guerrera contra el cáncer infantil

Tras fuertes dolores en el ovario izquierdo, imposibles de mitigar, Adriana fue ingresada a cirugía al hospital de Yanga en Córdoba, Veracruz, en donde le fue detectado un tumor cancerígeno.
La señora Virginia Vargas Montalvo y su hija Adriana Nieto Vargas, paciente con cáncer infantil. Foto: Alina Krauss

Publicado 11 enero 2018 el 11 de Enero de 2018

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*A sus 12 años, Adriana se enfrenta a la batalla más difícil de su vida

*Hace dos meses le fue diagnosticado cáncer germinal en el ovario izquierdo

*Virginia, su madre, ha tenido que dejar de trabajar para cuidarla

Virginia y su hija Adriana nunca se imaginaron que algún tendrían que prepararse para enfrentar la batalla más dura en sus vidas: el cáncer infantil, una enfermedad que llegó de sorpresa, cayendo sobre ellas como un balde de agua helada, contra la que han tenido que luchar desde hace dos meses y que se ha vuelto una carrera por la sobrevivencia.

Adriana Nieto Vargas, hija de Virginia Vargas Montalvo, tiene apenas 12 años y desde hace dos meses fue diagnosticada con cáncer germinal en el ovario izquierdo. Su madre, originaria de Córdoba, Veracruz, platica que el cáncer que sufre Adriana se detectó debido a que su hija sufría agudos dolores en el ovario izquierdo, dolores que no cesaban a pesar del consumo de algunos medicamentos.

Virginia cuenta que tras los fuertes dolores, la pequeña Adriana fue ingresada al Hospital General de Córdoba Yanga, en donde fue sometida a una cirugía donde le fue detectado el cáncer debido a un tumor en su ovario.

Actualmente, la niña Adriana Nieto lleva su tratamiento contra el cáncer germinal de ovario en el Hospital de Alta Especialidad del Estado de Veracruz. Hasta el día viernes 5 de enero había sometida ya a tres quimioterapias de un total de cinco, teniendo que cumplir una semana de internamiento en este centro médico.

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Hace dos meses, la pequeña Adriana fue diagnosticada con cáncer germinal en el ovario izquierdo

Hasta antes del lamentable episodio del cáncer en su vida, Adriana fue siempre una niña alegre, llena de vida y que pocas veces se enfermaba, según la señora Virginia Vargas, su madre, quien ha tenido que suplir también el papel del padre.

Tanto para la señora Virginia como para la pequeña Adriana, la presencia del cáncer no ha sido para nada sencillo, pues han tenido que enfrentarse a cambios radicales en sus vidas. Virginia ha tenido que dejar de trabajar para poder dedicarse de lleno al cuidado de su hija; expresa que ha podido sostenerse gracias a las donaciones de algunos de sus vecinos y de otras personas, donaciones que incluso le han servido para poder trasladarse hasta la ciudad de Veracruz, para que Adriana pueda ser atendida en el Hospital de Alta Especialidad del Estado de Veracruz, que cuenta con un departamento de oncología pediátrica, para la atención de niños con cáncer.

“Hay gente que me ha estado ayudando para salir adelante con ella, es un cambio, para todas las mamás es un cambio radical con los niños, una mamá cambia totalmente, totalmente tu vida cambia, es algo nuevo, es algo que uno no esperaba, pero es aceptable hacia la vida”, externa.

La señora Virginia Vargas no pudo evitar las lágrimas al hablar sobre el cáncer que sufre su hija Adriana

Con la voz entrecortada y al borde de las lágrimas, la señora Virginia le pide a Dios que deje vivir a Adriana, su única hija. Dice que vivir la experiencia del cáncer, en este caso a través de su primogénita, es muy doloroso, sin embargo, ha aprendido a aceptar lo que para ella ha sido durante estos dos meses una prueba de Dios, un desafío que le ha enseñado a amar, a perdonar y a buscar la paz.

El cáncer germinal de ovario que sufre su hija Adriana, ha significado un cambio radical en la vida de la señora Virginia

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EL INFORME MÉDICO

Marisol Ledo, oncóloga pediatra del Hospital de Alta Especialidad del Estado de Veracruz, expresó que el tumor que presentaba la niña Adriana Nieto Vargas en el ovario izquierdo ya le fue extirpado, pero que debido al grado de gravedad con el cual comparecía, ha tenido que ser sometida un tratamiento de quimioterapias, el cual habrá terminado por completo en un período de cuatro meses.

Marisol Ledo, oncóloga pediatra del Hospital de Alta Especialidad del Estado de Veracruz

Abundó en que los tumores germinales se llevan de seis a ocho meses de tratamiento, esto si no existen complicaciones o se retrasa la atención de  los niños.

- GB -