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¡Aaah! Así era el tiempo desde principios de noviembre

Pues a través del invento del diablo (el celular) me llegan las quejas del arrabal de que hace mucho frío.

Publicado Hace 5 días el 09 de Diciembre de 2017

por

Lic. Guillermo Ingram

Miren, no le hagan tanto al ensarapado de que hace mucho frío, porque en los sesentas, setentas, ochentas y bien entrados los noventas así eran las temporadas de “nortes” desde finales de noviembre hasta finales de marzo, por lo que no hay que hacerle tanto al cuento.

Pues a través del invento del diablo (el celular) me llegan las quejas del arrabal de que hace mucho frío. Y que yo recuerde hace ya algunos años de que los cobertores se han quedado en lo más recóndito del ropero porque no había necesidad de sacarlos. Incluso hoy, con el nortecito que apenas si deja sentir aquel aroma decembrino de otrora, aún no se ha hecho necesario el uso del cobertor, para que se den ustedes cuenta de que todavía no hace un frío del todo real. Lo que sucede es que desde finales del pasado siglo comenzó lo que hoy llaman el “cambio climático” y sitios como Xalapa, Orizaba, antes famosos por sus fríos y el “chipi-chipi”, en los últimos años se han dejado sentir unos tremendos calorones que la gente oriunda de dichos lugares tuvieron que dejar su ropa de invierno en la naftalina durante un buen tiempo. Incluso, como un dato por demás pertinente para dejar claro este asunto de “¡Cuánto frío hace!” ¿Cuándo habíamos escuchado de que en Xalapa y sitios aledaños hubiese mosquitos? ¡Jamás! Hasta los que tuvimos el privilegio de ir a estudiar en la capital del Estado y en consecuencia lógica a vivir ahí, sobre todo los oriundos del calor jarocho ¡Era una maravilla dormir como con cuatro cobertores encima y hasta quedarse algunos fines de semana para disfrutar la cama con el riquísimo frío que ahí había! ¿A poco no?

AHORA XALAPA YA NO HUELE A JAZMÍN, HUELE A SMOG

Ahora llegan a tener en Xalapa unos calorones que solo les faltan las palmeras de cocos y la playa para sentirse de verdad en Jarochilandia, resultando ser peores que los de nuestra ciudad. Y si a eso le agregan el tráfico vehicular ahí prevaleciente por las calles tan estrechas otrora “típicas”, esto resulta peor conducir en el bulevar A. Camacho en Veracruz en temporadas vacacionales.

CON TAN POCA AGUA SE ESTÁN AHOGANDO

Y no les miento. Si en sus familias cuentan con personas más o menos de mi edad (63 años), pregúntenles si no era así como les digo en aquellos años del Señor, les pueden confirmar este hecho sobre la temporada fría en la ciudad de Veracruz de que en aquel entonces el uso de chamarras y suéteres (estos últimos hasta tejidos por alguien en la familia o incluso por alguna novia -antes las muchachas sabían tejer, hoy solo usan el celular-), como también llegado el caso de más frío o si llegaba uno a enfermarse de la garganta se usaban bufandas. Hoy, salvo en situaciones como el presente es que se sacan de la naftalina la ropa de invierno. Siendo otra prueba de que los volcanes, el Popocatépetl y el Iztaccihuatl se podían observar con sus nieves otras eternas ¿Hoy? ¡Ni nieve tienen! Incluida la etapa invernal, si acaso y bien les va se ve uno que otro manchón del albo recubrimiento. Por cierto, se me olvidaba decirles que hace algunos meses que fui a Puebla ¡Ya hay mosquitos en aquella bella, invernal, afectuosa y colonial ciudad! ¡Y hacía calor!, cuanto que antes eso no se daba por allá.

¡ERA DE RISA PENSAR EN TENER AIRE ACONDICIONADO EN XALAPA!

Cómo les decía en otra ocasión, antes en Xalapa hablar de aparatos de aire acondicionado era de risa, hoy es un hecho palpable de que por motivos del calor se debe contar forzosamente con uno de estos y en las oficinas casi obligatorio. Antes los caballeros vestían de riguroso traje y desde hace como 20 años para acá hasta de tenis andan ahora en las oficinas.

¡ESTE VIENTO ES PURO AGARRA TONTOS!

Por lo tanto, lejos de quejarnos del frío debemos dar gracias porque en unos pocos meses del año se pueda disfrutar de la ciudad de Veracruz sin incrementar cruelmente los recibos de luz por el uso del aire acondicionado.

Además, como les dije, este “norte” apenas si es un frágil reflejo de los auténticos “nortazos” huracanados que con tanto anhelo esperábamos los infantes de aquel entonces para poder jugar con la fuerza del viento. Así que nada de andarse haciendo al asustado.

US - US -