Nuevas sedes de la EBA y la EMA

Dr- Armando Rojano Uscanga

Dos agencias clave de la Unión Europea que estaban en Londres fueron relocalizadas a París y a Amsterdam, al ser elegidas, como nuevas sedes para la Autoridad Bancaria Europea (EBA) y la Agencia Europea del Medicamento (EMA) respectivamente, lo que significa una inyección de capital, inversiones y puestos de trabajo esas ciudades, en demérito para la capital del Reino Unido. Por eso Londres pretendía quedarse con ambos, aun después de que se consume el Brexit, anunciado para marzo de 2019.

La decisión, una de las primeras que arroja la programada salida, se anunció el 20 de noviembre pasado, y a pesar de que fue una enorme disputa -con más de 15 ciudades europeas compitiendo- fue también una nueva prueba que la UE sorteó con holgura. Más allá de decepciones y tristezas, no hubo reproches a la decisión, adoptada en votación de sus miembros.

La EMA, como el organismo que decide si un medicamento se autoriza o no para todo el bloque, cuenta con más de 900 empleados, implica la creación de otros 5000 puestos indirectos y genera no menos de 35.000 visitas al año, además de eventos y encuentros científicos.

La EBA cuenta con casi 200 empleados para verificar la regulación y supervisión del sistema bancario europeo. Actualmente funciona en el Canary Wharf, el distrito financiero londinense, del que está previsto que se traslade a partir de marzo de 2019, si es que para entonces el Brexit llegara a un acuerdo final. Siempre se supo que París o Fráncfort se quedarían con la oficina bancaria. Menos claro estaba el panorama para la EMA, donde hubo fuerte competencia entre varias favoritas, incluidas Milán y Copenhague.