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La naranja es el nuevo verde

En la década de los noventas una compañía productora de jugos llegó a un acuerdo para verter más de 12 mil toneladas de cáscaras de naranja en un área deforestada, inesperadamente el paisaje desolado se convirtió en un saludable y frondoso bosque.

Publicado Hace 11 días el 03 de Diciembre de 2017

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Ver aparecer un bosque en un páramo deforestado debe ser algo impresionante, ahora imagina que ese bosque haya nacido gracias a cientos de cáscaras de naranja, increíble ¿No?

Javier Lendeche / El Dictamen

En la década de los noventas una compañía productora de jugos llegó a un acuerdo para verter más de 12 mil toneladas de cáscaras de naranja en un área deforestada, inesperadamente el paisaje desolado se convirtió en un saludable y frondoso bosque.

El experimento

Un grupo de investigadores de la Universidad de Pensilvania (E.U) se acercaron a “Del Oro” un fabricante de zumo de naranja en Costa Rica. La compañía de jugos era propietaria de una porción de tierra en las inmediaciones del parque nacional Conservación de Guanacaste, los investigadores les propusieron permitirles tirar sin ningún costo una porción de sus desechos orgánicos en una sección de tierra degradada y erosionada del parque, a cambio de su porción de terreno que rodeaba el parque nacional. Como era de esperarse la compañía aceptó y 12 mil toneladas de cáscaras de naranja fueron depositadas en el suelo infértil.

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Cancelación

A pesar del prometedor inicio del proyecto con la adición del terreno que rodeaba al parque nacional el experimento fue cancelado, pues la empresa de jugos rival “TicoFruit” demando a “Del Oro” ante el tribunal supremo de Costa Rica. La razón, la empresa “Del Oro” había contaminado un parque nacional. De esta manera se canceló el proyecto y se dejó abandonada la zona por los siguientes 15 años.

Suceso inesperado

En el 2013 uno de los investigadores del proyecto decidió regresar a aquel lugar que habían llenado de zumo y cáscaras de naranja, al llegar a la región no podía encontrar el lugar. Después de un tiempo de búsqueda se percataron que el terreno infértil se había convertido en un denso bosque, el cambio había sido tan radical que tuvieron que ir dos veces para identificar que el lugar donde habían crecido tantos árboles era anteriormente el paraje desolado.

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Resultados

Al comparar el área donde habían vertido las cáscaras con una porción de tierra cercana se concluyó que el nuevo bosque presentaba un suelo más rico en nutrientes y una mayor diversidad de flora. Entre los resultados también se descubrió que era capaz de absorber 11 veces más dióxido de carbono que un bosque normal.

Aunque el experimento terminó allí, queda el precedente para ser reproducido por los gobiernos de otras partes del mundo, la recuperación de territorio infértil puede llegar a costar miles de pesos los cuales podrían ahorrarse con la implementación de técnicas adecuadas, esta podría ser una de ellas.

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