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“EN BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD”

Para los adultos las festividades terminaban con la llegada del año nuevo y para los infantes el seis de enero, cuando salíamos a la calle a jugar estrenando los juguetes que nos habían traído "los reyes".

Publicado Hace 19 días el 25 de Noviembre de 2017

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“EN BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD”
En todo el país ya hay un pretendido “espíritu navideño” ¡Ya casi todos los arbolitos navideños se vendieron! Muchas casas ya lucen figuras de muñecos de nieve, “Santas”, renos y lógicamente la mexicana “Flor de Noche buena”. Esto es síntoma de la urgente necesidad de la mayoría de los mexicanos de “ser felices”. Y entonces ahora la “Navidad” inicia casi un mes antes de diciembre y entrar en espíritu navideño lo más pronto posible.

Pues si ustedes recuerdan no hace mucho el jolgorio navideño arrancaba el primero de diciembre y un poco antes esto sucedía después del 12 de diciembre, siendo los preparativos para las “posadas” y las “ramas”. Para los adultos las festividades terminaban con la llegada del año nuevo y para los infantes el seis de enero, cuando salíamos a la calle a jugar estrenando los juguetes que nos habían traído “los reyes”.

ESPÍRITU NAVIDEÑO DESDE EL 1 DE NOVIEMBRE
Hoy, pareciera el preludio decembrino arranca el 1 de noviembre con el adorno de las casas y se va hasta un poco después del seis de enero pues ahora a todo el mundo le ha dado por cortar la rosca en TODO MÉXICO. Que yo recuerde, al menos en Veracruz o en mi barrio no había tal jelengue con la rosca de reyes o tal vez, los “reyes” terminaban tan gastados que no alcanzaba ya para la rosca, aunque creo esta tradición se daba más para el altiplano del país y era casi una excepción en sitios costeños ¿O me equivoco?

A TODOS LES URGE “SER FELICES” A TODA COSTA, AUN PRETENDIDAMENTE
Creo, todo se debe a que la gente está tan aburrida de tanta jodidez y SORDIDEZ que quiere y siente la necesidad de alargar y adelantar vísperas de tiempos que los remonten a estados mentales de felicidad y de compartir, y, al ser las festividades decembrinas las idóneas para esto y con una ayudadita de parte de los comercios, por ejemplo las tiendas de cadenas gringas ¡Desde finales de agosto comienzan a vender los artículos navideños!, que al llegar diciembre ya no tienen existencias de los mismos ¡Y ya están mostrando las “novedades de primavera y verano”! ¿No se les hace esto espantoso y extremadamente consumista? Pues en el paroxismo de comprar y tirar, año con año la gente debe de estar comprando “lo último” para los “festejos”. Si a esto le agregamos el revoltijo que ahora hay del “Jalogüin” y la festividad de “Todos Santos” y se deben comprar los “Frankestein”, las “brujas” y todo lo que venden para la ocasión esas tiendas (y hay que ver a los niños insistiéndole a sus papás que les compren tales géneros) ni duda hay por qué los mexicanos han terminado siendo consumistas compulsivos y estar endrogados hasta la quinta generación.
Pero a todos les urge ser “felices” (aunque solo lo pretendan), llevando de la mano a tal estado anímico a sus hijos. Y luego se sorprenden del aumento en consumo de ansiolíticos.

AGUARDO LOS TIEMPOS, NO ME URGE “SER FELIZ”
Nos permitimos perder también aquellos momentos de tanta nostalgia y afecto que significaba bajar de la parte superior del clóset o sacar de lo más recóndito del ropero las cajas que tenían los años adornos del “nacimiento”, que algunos incluso eran hasta heredad de alguna abuela, como sería el Niño Dios o alguno de los personajes del “Nacimiento”, que en ocasiones se hablaba entre las historias de familia como en las casas de algunos primos estaban distribuidos hasta el buey o el burro, no se digan los Reyes Magos o el mismo San José o la Virgen ¿A poco no? Pero, el adorno que le había tocado a la familia se exhibía como si fuera todo un “blasón” familiar, no importaba desentonara en todo lo demás con el resto de los integrantes del “Belén” ¿Verdad que sí? Y luego los borregos o los pastores eran de distinto tamaño porque había que ir a reponer los que se habían roto en años anteriores y no siempre había del mismo tamaño, pero ¡De que lucía el nacimiento! ¡¡¡Lucía!!!

POR PERMISIVOS ESTAMOS “CHUPADO FAROS”
Hoy, nos permitimos perder esta bella y nostálgica parte de nuestra tradición hispano mexicana del “nacimiento” pues ya casi no se usa o de plano para cumplir el requisito solo se instala a San José, la Virgen y el Niño Dios y como para no dejar, en grado extremo un borrego y si se puede se quedan en el patio porque le quita vista y lugar al “árbol de Navidad” y a los regalos que al más puro estilo gringo se dejan al pie del mismo ¿A poco no?
Pues me quedo con el “Nacimiento” y espero hasta principios de diciembre para instalarlo, total, no me urge ser “feliz”.

 

 

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