Zumby Pixel

El discurso de “El gran dictador” del fabuloso Charles Chaplin

Y para el presente que ahora vivimos en todo el mundo, pareciera la película a pesar de tener ya 77 años de haber sido estrenada, lejos de ser obsoleta, no pierde actualidad.

Publicado Hace 25 días el 15 de Noviembre de 2017

por

Lic. guillermo Ingram

Hoy les presento el discurso de Charles Chaplin dicho en la película “El Gran Dictador”, realizada por él en 1940 y que fuera y es un gran éxito, sobre todo por la crítica al nazismo y por extensión a todo régimen político cuya intención sólo es la explotación y enajenación del individuo a favor de un dictador, déspota o tirano y oligarquía.

Y para el presente que ahora vivimos en todo el mundo, pareciera la película a pesar de tener ya 77 años de haber sido estrenada, lejos de ser obsoleta, no pierde actualidad. Incluso, no olvidemos Charles Chaplin tuvo que salir casi huyendo de los EUA por el “Macartismo”, que lo acusó junto con otras estrellas de Hollywood como comunistas o enemigos de los EUA. O sea, la barbarie no pasa de moda, sino que todo es cuestión de leer el discurso y contemplar el entorno.

AHÍ LES VOY:

“Lo siento.

Pero… yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio, sino ayudar a todos si fuera posible.

Blancos o negros. Judíos o gentiles. Tenemos que ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacernos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las armas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas.

Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado, sentimos muy poco.

Más que máquinas necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura.

Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo. Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros.

Ahora mismo, mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que pueden oírme, les digo: no desesperéis. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano.

El odio pasará y caerán los dictadores, y el poder que se le quitó al pueblo se le reintegrará al pueblo, y, así, mientras el Hombre exista, la libertad no perecerá.
Soldados:

No os entreguéis a ésos que en realidad os desprecian, os esclavizan vuestras vidas y os dicen qué tenéis que hacer, qué decir y qué sentir.

Os barren el cerebro, os ceban, os tratan como a ganado y como carne de cañón. No os entreguéis a esos individuos inhumanos hombres máquina, con cerebros y corazón de máquina.

Vosotros no sois ganado, no sois máquinas, sois Hombres. Lleváis el amor de la Humanidad en vuestros corazones, no el odio. Sólo los que no aman odian, los que nos aman y los inhumanos.

Soldados:

No luchéis por la esclavitud, sino por la libertad. En el capítulo 17 de San Lucas se lee: “El reino de Dios no está en un hombre, ni en un grupo de hombres sino en todos los hombres…”. Vosotros los hombres tenéis el poder. El poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad, el poder de hacer esta vida libre y hermosa y convertirla en una maravillosa aventura.

En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble que garantice a los hombres un trabajo, a la juventud un futuro y a la vejez seguridad. Pero bajo la promesa de esas cosas, las fieras subieron al poder. Pero mintieron; nunca han cumplido sus promesas ni nunca las cumplirán. Los dictadores son libres sólo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer realidad lo prometido.

Todos a luchar para liberar al mundo. Para derribar barreras nacionales, para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia.

Luchemos por el mundo de la razón. Un mundo donde la ciencia, el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad.
Soldados:

En el nombre de la democracia debemos unirnos todos”.

http://losbuenosdias.blogspot.com
correo:[email protected]

 

- US -