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Reforma fiscal a la Rumana

Es el noveno país más grande de la Unión Europea por área, y cuenta con la séptima mayor población de la UE con unos 20 millones de habitantes.

Publicado 10 noviembre 2017 el 10 de Noviembre de 2017

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El trabajador paga su la cotización social y le bajan el impuesto

Dr. Armando Rojano Uscanga

Rumania es un importante estado miembro de la Unión Europea (UE) ubicado en la intersección de Europa Central y del Sureste, en la frontera con el mar Negro. Es el noveno país más grande de la Unión Europea por área, y cuenta con la séptima mayor población de la UE con unos 20 millones de habitantes. Rumania en 1918, después de la Segunda Guerra Mundial acabó convirtiéndose en una República Socialista y miembro del Pacto de Varsovia, pero con la caída del bloque socialista europeo y la Revolución de 1989 inició su transición hacia la democracia representativa occidental y una economía de mercado capitalista. Desde 2010, es un país de buenos ingresos, con alto índice de desarrollo humano, y en estos momentos es la economía que más crece en la UE.

Pero para mantener esa bonanza hay que innovar y ahora lo intenta con una original Reforma fiscal en la que el trabajador paga toda la cotización social y a cambio le bajan el impuesto sobre la renta. Su Gobierno socialdemócrata  ya la ha aprobado mediante decreto una reforma fiscal que reduce el Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF, como nuestro ISR-PF) del 16% al 10% y pasa del empleador al empleado los costos de la seguridad social recorte de las contribuciones del 39,25% al 35%.  Las modificaciones, entrarían en vigor en enero de 2018. La controvertida medida, única en la Unión Europea (UE), es que serán los trabajadores, y no las empresas, los que tengan que pagar totalmente las cotizaciones de la seguridad social, pues las empresas sólo abonarán un 2,25% destinado a cubrir las bajas médicas. En Dinamarca, no existen cotizaciones de la Seguridad para empresarios y empleados, pues son financiadas a través de impuestos directos (IRPF) e indirectos (IVA).

Además, en Rumanía, las compañías con facturación menor al millón de euros anuales no pagarán el impuesto del 16% sobre los beneficios y abonarán solo el 1% de sus ingresos. El gobierno asegura que el paquete de medidas traerá “importantes beneficios tanto a los ciudadanos como a las empresas”, subrayando que aumentarán los ingresos netos de los asalariados. Los sindicatos, han convocado manifestaciones y anuncian protestas, pues temen que los trabajadores pierdan de hasta el 20% de sus ingresos. Y los empresarios creen que la reforma afectará a la competitividad de las compañías, pero el decreto se ajusta a una directiva de la UE que pretende dificultar que las multinacionales transfieran sus beneficios a sus empresas matrices, y el gobernante Partido Socialdemócrata (PSD) defiende estas modificaciones que frenarán la complicada burocracia, lucharán contra la evasión fiscal y aumentarán los ingresos del Estado.

 

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