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EL TLCAN NO BENEFICIÓ A MÉXICO

Una valoración imparcial realizada en febrero de 2014 (actualizada en marzo de 2017) por los economistas Mark Weisbrot, Stephan Lefebvre y Joseph Sammut del Center for Economic and Policy Research, demuestra que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no benefició a México

Publicado Hace 23 días el 25 de Noviembre de 2017

por

Peor aún: Retrasó su desarrollo

Dedicado a los alumnos de la Maestría en Derecho Fiscal y Federalismo de OCE

Dr. Armando Rojano Uscanga

Una valoración imparcial realizada en febrero de 2014 (actualizada en marzo de 2017) por los economistas Mark Weisbrot, Stephan Lefebvre y Joseph Sammut del Center for Economic and Policy Research, demuestra que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no benefició a México, al comparar el  desempeño de la economía mexicana con la del resto de la región en los últimos 20 años, basándose en los indicadores económicos y sociales disponibles, junto con el propio desempeño económico mexicano del pasado. Entre los resultados hallados:
· México ocupa el lugar 18 de 20 países de América Latina en cuanto al crecimiento del PIB real per cápita, la medida económica más elemental acerca de los niveles de vida;
· la tasa de pobreza de México en 2012 es casi idéntica a la tasa de pobreza de 1994;
· los salarios reales (ajustados a la inflación) en México fueron casi los mismos en 2012 que en 1994;
· el desempleo ha aumentado significativamente.

Anotan que si el TLCAN hubiese tenido éxito restableciendo la tasa de crecimiento de los años antes de 1980 –cuando las políticas económicas desarrollistas eran la norma–, México hoy sería un país de ingresos relativamente altos, con un ingreso por persona significativamente mayor que el de Portugal o Grecia. Es discutible que la reforma de la inmigración se hubiera convertido en una cuestión política en los EEUU si no hubiera sido por el pobre desempeño de la economía mexicana durante los años del TLCAN.

En México hemos tenido tiempos mejores, de alto crecimiento, baja inflación, tipo de cambio fijo y miles de empresas del estado que generaban millones de empleos. Lo que ocurre es que hay unos presidentes más influyentes que otros, cuyo período se prolonga por muchos años (Vía concesiones a larguísimos plazos y privatizaciones a modo) y se “retiran”, pero siembran para el futuro, dejando a sus fieles discípulos que abrevaron de sus ideas y no se atreven a generar las propias, y a sus socios comerciales. Quienes gustan de las etiquetas, llaman a aquella época del “Desarrollo Estabilizador” y a esta “Neoliberalismo”. Escribamos a [email protected] y pondremos a su disposición el informe completo.

 

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