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¡Somos gitanas! ¿De dónde vienen, a qué se dedican y por qué leen la mano?

Luego de un sinfín de veces que una o varias mujeres de piel apiñonada y ojos color miel, vestidas de largo, se acercan y dicen “Le leo la mano”, pensé: “hay tanto que desconozco”, así que, ¡salgamos de una vez de dudas!

Publicado Hace 29 días el 19 de Noviembre de 2017

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*Gitanas en Veracruz señalan a Hungría como su procedencia.

*La lectura de la mano es un “don”, son educados en casa y solo se casan entre gitanos.

Alba Hernández / El Dictamen

Luego de un sinfín de veces que una o varias mujeres de piel apiñonada y ojos color miel, vestidas de largo, se acercan y dicen “Le leo la mano”, pensé: “hay tanto que desconozco”, así que, ¡salgamos de una vez de dudas!

“Nombre sea de Dios que venga la buena suerte para ti…” exclama Gina al tiempo que interpreta las líneas de mi mano, las de la vida, las del amor, del porvenir. Sonrío con cierto nerviosismo, pero sin esperar conocer más de mí, eso ya lo sé, lo que quería era aprender un poco más de ellas, las gitanas .

“¡Somos gitanas!”, dice Gina orgullosa al lado de Rocío, su joven sobrina. Accede a contarme más, claro, pagando los valiosos minutos de su tiempo.

¿De dónde vienen?

“La descendencia de nosotros es de Hungría y andamos de un lado para otro, por el modo de vestir, por el modo de hablar, por lo de la lectura de la mano, tendría como 13 años cuando empecé a leer la mano”.

La palabra “gitano” viene de “egiptano”. En el siglo XV se pensaba que los gitanos procedían de Egipto.

La lectura de la mano un “don de nacimiento”

Rocío asegura que las gitanas nacen con el don de interpretar las líneas de la mano, un don que van desarrollando bajo la guía de madres y abuelas.

Lo primero que observan es la vida, la longevidad, el amor, el porvenir.

Cuando leen malas noticias prefieren callarlo y no asustar a las personas

“Nos gusta leer la mano, no lo hacemos porque nos obliguen o por necesidad, lo hacemos porque es nuestra tradición, si no podemos, no salimos, nos quedamos en la casa con nuestros niños y cocinando haciendo lo normal”, asegura Gina.

Hablan el dialecto Caló y su religión varía según su lugar de residencia

¿En quién o qué creen?

“Creemos en Dios, como entre ustedes, hay unos que son de la religión Testigos de Jehová, hay unos que son pentecostés, unos que son católicos, que creen en las vírgenes, en los santos, es diferente”.

La mayoría son educados en casa

Sabemos leer, sabemos escribir, sabemos sumar, restar, lo necesario para poder vivir…en las escuelas también, sino en las casas los que saben enseñan a los niños.

Las mujeres se dedican al hogar y leer la mano, mientras que los hombres al comercio, como a la compra y venta de vehículos.

Gitanas solo se casan con gitanos

“No nos gusta mezclar nuestra raza porque son nuestros antepasados los que se casaban nada más las gitanas con los gitanos”.

Abundan señalamientos que manchan la reputación de la cultura gitana, incluso hay innumerables refranes que los relacionan con el robo, entre otras cosas, ante ello Rocío de 17 años, tiene un deseo: “Que dejaran de vernos como personas malas, porque en realidad no lo somos, somos personas normales, como toda la gente, cambiar nuestro origen o nuestra cultura, no nos gustaría”.

Al final puedo decir, que sé un poco, solo un poco más, de una cultura que era desconocida para mi, pero el tiempo se agotó, y de lo que “leyó” en mi mano para mi sorpresa fue acertado.

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