Zumby Pixel

Dos décadas viviendo con VIH (VIDEO)

“Me ves bailar en carnaval, siete kilómetros de Celia Cruz, muy orgullosa, esa es mi vida, bailar, disfrutar, darle gracias a Dios, ¡estoy perfectamente, muy bien!.
“La gente me discrimina, pues me duele porque soy un ser humano, me pongo a llorar, tengo sentimientos”, expresa Francis.

Publicado 08 noviembre 2017 el 08 de Noviembre de 2017

por

De un trabajo bien remunerado en barco, Francis ahora se gana la vida vendiendo tamales, chicles y pambazos.

Alba Hernández/ El Dictamen

Francis, quien da vida a “Celia Cruz” en los últimos años bailando con mucha azúcar en el Carnaval de Veracruz, relata con orgullo que ha salido avante durante 23 años portando el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), aunque con pesar reconoce que lo más difícil es vivir el señalamiento y la discriminación.

Hace poco más de dos décadas, en Ciudad del Carmen, Campeche, en la barcaza 269, Francisco Santamaría Ortíz esperaba como cada seis meses los resultados de análisis médicos que les eran practicados a él y sus compañeros. En un cubículo le dieron la noticia que a partir de ese momento le haría cambiar el rumbo de vida, sus resultados eran positivos a VIH.

“Sentí que el mundo se me venía encima, me corrieron y no me dieron nada, me botaron. Fuimos uno de los primeros a los que pasó eso, me quedé como nada”.

Francis no se siente culpable, señala que lo suyo no fue un descuido, sino un accidente, el condón se rompió durante un encuentro sexual que tuvo en Río de Janeiro, Brasil.

Santamaría regresó a Veracruz a buscar de inmediato apoyo médico y desde esa fecha no se ha dejado vencer, recibe apoyo de un Centro Ambulatorio de Prevención y Atención en Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits) y cada día noche consume su tratamiento, tres pastillas (antes eran 24, recuerda).

Para poder mantenerse, Francis sale a las calles vendiendo chicles, refrescos, tamales y pambazos, no tiene otra opción, pues se han negado a darle trabajo por ser portador de VIH, situación por la que ni si quiera ha podido comprar una casa.

Veracruz se lleva el oro en casos de SIDA a nivel nacional

Balean a pareja homosexual en Puerto Vallarta

 “La gente me discrimina, pues me duele porque soy un ser humano, me pongo a llorar, tengo sentimientos”.

Sin importar los prejuicios y señalamientos, abiertamente habla del tema, no tiene por qué callarlo. “Lo enfrento, no quería vivir en un mundo de fantasías, dije, ‘mi vida es ésta Francisco, y te quieran o no te quieran no importa’, yo siempre he luchado sola o solo con mi VIH, sin mi familia, sin nadie, he sido discriminado hasta por mi propia familia y no me da vergüenza decirlo”.

Francis se asume responsable consigo y los demás “si un hombre se va a acostar conmigo, mi amor tengo SIDA, quieres acostarte conmigo, son tres preservativos o cuatro… porque yo me quiero, me amo”.

Santamaría puntualiza que 23 años se dicen fácil, pero no lo es, refiere que la clave es cuidarse, seguir a pie el tratamiento y acudir a las citas médicas, asegura no tener adicciones y solo dedicarse a vender y cuidar de su madre.

Actualmente lucha por recuperar un puesto que adquirió de traspaso en una zona cercana al mercado de Veracruz, donde vendía ropa, pero por problemas ante notario no ha podido reabrirlo, solo pide atención y apoyo de la dirección de comercio, pues lo que más desea es obtener mejores ingresos económicos.

Pese a todos los altibajos en su vida Francis es un ser efusivo y lleno de fe.

“Me ves bailar en carnaval, siete kilómetros de Celia Cruz, muy orgullosa, esa es mi vida, bailar, disfrutar, darle gracias a Dios, ¡estoy perfectamente, muy bien!.

Síguenos en Twitter @ElDictamen

O si lo prefieres, en Facebook /ElDictamen.

Más noticias AQUÍ.

 

US - US -