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Buscando “como un perro” a su hijo en cuevas y montes

“No busco culpables, busco a mi hijo…alguien que sepa dónde está, nomas que nos diga, vayan a tal parte …si está en una fosa, ahí sacarlo y darle una sepultura digna”, anhela Guadalupe Contreras.
En un inicio Guadalupe Contreras Olea buscó solo en cuevas, en montes, de Iguala, Guerrero, donde le decían que posiblemente estuviera su hijo.

Publicado 13 octubre 2017 el 13 de Octubre de 2017

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Especiales/El Dictamen

Durante tres meses Lupe buscó solo, en cuevas, en montes, donde le decían que posiblemente estuviera su hijo,  buscaba como un perro, dice.

Recorriendo incansablemente olfateando los cerros y las cuevas de Iguala, Guerrero es como Guadalupe Contreras Olea ha buscado a su hijo desaparecido en octubre del 2012. Se unió Los Otros Desaparecidos de Iguala y desde hace 14 meses trabaja con las madres del Colectivo Solecito Veracruz en la búsqueda de restos en las fosas de Colinas de Santa Fe.

Antonio Iván Contreras Mata, laboraba en un taller eléctrico mecánico, regresaba a casa despues de trabajar todo el fin de semana,  “dos kilómetros entrando a Iguala, supimos de él, pero de ahí para allá, perdimos la pista y jamás supimos de él” de eso, han pasado ya 5 años, relata Lupe.

PIERDE A SU HIJO Y A SU MUJER

Durante tres meses Lupe buscó solo, en cuevas, en montes, donde le decían que posiblemente estuviera su hijo,  buscaba como un perro, dice, pero hasta a fecha no lo ha encontrado, con voz segura señala que  “como familia de un desaparecido, tu tratas de buscar… sin saber lo que buscas, ni cómo”.

El hombre, no solo perdió a uno de sus 5 hijos, sino tambièn a su mujer, quien ante el dolor de la desaparición de Ivàn, se “dejó morir”.

Antonio Iván Contreras Mata regresaba de su trabajo a casa, en el camino fue desaparecido.

En 2014 tras compartir la tristeza y la tragedia que viven los familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el hombre de oficio albañil decide unirse a Los Otros Desaparecidos de Iguala y juntos buscar en fosas clandestinas. Lupe se aferraba a la esperanza de que su hijo Ivàn estuviera vivo, con el paso del tiempo sus pensamientos transforman.

“Te vas haciendo a la idea de que posiblemente ya no lo veas, poco a poco te vas acostumbrando, no tanto a la idea de que este muerto…no sabes lo que haya pasado, porque él tiene tres hijos, y a los tres hijos los quería mucho”.

Reportaje especial Hasta Encontrarte

Contreras Olea originario de Cocula, Guerrero cuenta que la búsqueda en Iguala ha sido muy diferente a la de Veracruz, debido a la geografía, “allá son cerros altísimos, cañadas hondísimas…es muy desgastante”.

OLFATO PARA ENCONTRAR MUERTOS

Lupe realizaba monumentos en panteones y también excavaba las fosas donde “descansarían” los restos, por lo que puede distinguir la tierra removida por un hormiguero de aquella removida por humanos o perros.

En un inicio Guadalupe Contreras Olea buscó solo en cuevas, en montes, de Iguala, Guerrero, donde le decían que posiblemente estuviera su hijo.

Es común verlo trabajar con una varilla, enterrarla en la tierra, y con ello, saber la dureza del suelo; al sacarla, huele la punta y detecta sin confusión si hay o no restos humanos.

UN DESEO

No busco culpables, busco a mi hijo…alguien  que sepa dónde está, nomas que nos diga, vayan a tal parte …si está en una fosa, ahí sacarlo y darle una sepultura  digna”, anhela Guadalupe Contreras.

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