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A la espera de un riñón, por segunda vez

En un inicio Pío supo que padecía IRC por dos causas, por un lado riñón infantil y por el otro, hepatitis, estuvo realizándose diálisis peritoneal durante dos años, cada 4 horas, hasta que obtuvo un trasplante de donador vivo relacionado...
Pío Domingo Rosales Sena recibió hace 15 años un riñón, pero ahora de nuevo requiere un trasplante.

Publicado 06 octubre 2017 el 06 de Octubre de 2017

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El 61% de las personas que necesitan un trasplante, requieren un riñón.

No hay donantes suficientes, hay quienes esperan hasta 16 años.

Pío Domingo Rosales Sena recibió hace 15 años un riñón, pero ahora de nuevo requiere un trasplante.
Pío Domingo Rosales Sena recibió hace 15 años un riñón, pero ahora de nuevo requiere un trasplante.

Alba Hernández/ El Dictamen

Hace 17 años Pío Domingo Rosales Sena supo que padecía una enfermedad irreversible, que intoxicaba su cuerpo y que generalmente es letal, insuficiencia renal crónica (IRC), dos años más tarde recibió de su hermana un riñón, pero ahora de nuevo su órgano falla y requiere otro trasplante, y al no tener donador, se encuentra en una larga lista cuya espera puede llegar a ser de 16 años.

En un inicio Pío supo que padecía IRC por dos causas, por un lado riñón infantil y  por el otro, hepatitis, estuvo realizándose diálisis peritoneal durante dos años, cada 4 horas, hasta que  obtuvo un trasplante de donador vivo relacionado, su hermana “segunda madre”, que decidió regalarle uno de sus riñones.

El trasplante funcionó durante 15 años (mucho más del promedio, que es de 5 años),  hasta que una enfermedad silenciosa, médicos no determinaron si fue dengue o  zica, le causó daños, y hoy su riñón funciona al 65 %, trataron de salvar su órgano  con plasmaféresis, pero no hubo éxito.

Pío tiene que hemodializarse (filtrar la sangre de impurezas) 3 veces a la semana, un catéter en el cuello lo conecta a una máquina, permaneciendo en una sola posición durante 2 horas. Requiere de nuevo un riñón, y no tiene donador vivo, ahora está en una lista donde hay aproximadamente 300 pacientes en espera, la cual puede ser de más de una década, relata “un amigo estuvo en la espera 16 años hasta que le tocó un  trasplante cadavérico”.

“Al tener un trasplante se debe cuidar el órgano lo mejor posible, porque el riñón lo trasplantan a la zona de enfrente, no en la parte de atrás. Nada de deporte de contacto, cualquier golpe, mal movimiento, caída, puede desprender el riñón”, asegura Pío.

Un trasplantado hace su vida con pequeñas modificaciones, estudios médicos frecuentes, y una alimentación balanceada. Mientras que el donador, quien lleva una vida normal, puede realizar cualquier deporte y también cuidar su nutrición.

Es importante saber que un humano puede desarrollar una vida sin complicaciones con un riñón sano, la donación puede venir de una persona viva o de un  fallecido (la decisión recae en la familia de éste).

No hay donantes suficientes, algunas personas no reciben un órgano a tiempo, hay casi 13 mil personas en la lista de espera del Centro Nacional de Trasplantes  para recibir un riñón.

 

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