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La Covadonga

El mismo día a las ocho de la noche y con el fin de que el público en general disfrute al aire libre un rato delicioso invitamos asistir a la retreta a plaza de armas."

Publicado 09 septiembre 2017 el 09 de Septiembre de 2017

por

HABLANDO DE . . .

Concepción Díaz Cházaro

Cronista de la ciudad

La ciudad de Veracruz, desde sus inicios, cuenta con numerosa población española; en mil ochocientos setenta y tres, un grupo de asturianos residentes acordaron celebrar a la Virgen de Covadonga con el siguiente programa: “Domingo 7 de septiembre a las 6:30 de la tarde se cantará una Salve Solemne a toda orquesta. El lunes a las 8:00 de la mañana misa solemne con el Santísimo Manifiesto, ejecutará la orquesta del inteligente profesor Sr. D. Antonio M. Campos. Ocupará la cátedra sagrada el presbítero Sr. D. Gerónimo Díaz.

El mismo día a las ocho de la noche y con el fin de que el público en general disfrute al aire libre un rato delicioso invitamos asistir a la retreta a plaza de armas.”

A partir de entonces se han llevado a cabo las fiestas de Covadonga con las variantes correspondientes al paso de casi siglo y medio.

Las Covadonga que recuerdo iniciaban con la misa en la Parroquia de la Asunción a las doce horas; para dicha ceremonia se asistía llevando peineta y cubiertas con mantilla. Ya terminada dicha ceremonia en el edificio del Círculo Español Mercantil, se ofrecía un brindis.

Por la tarde vestidas con trajes regionales de España, se reunían las jóvenes en el casino para realizar las fotografías, seguido de esto se bajaba para instalarse en los automóviles e iniciar el desfile. En dicho paseo, las madrinas sentadas en las salpicaderas y trompas de los autos, de preferencia convertibles, hacían el recorrido por el centro de la ciudad, el cual terminaba con la entrada al parque España en las calles de Gómez Farías, ya en el campo bajaban las madrinas para disfrutar la romería.

Los juegos de bolos iniciaban desde temprano, la bolera se ubicaba a la derecha de la entrada y hacia mano izquierda al fondo se instalaba la tómbola, los premios eran donados por comercio y particulares: de la ciudad de México, Manuel Echeverría, doce botellas de Oporto; José Fernández, un veliz de piel de lagarto; La Esmeralda, un reloj de pared; de esta ciudad: José Novoa y Cía., seis botellas de licor; Gerardo Alverdi y compañía, 12 botellas de Amontillado; Sergio Díaz Balsa, una heladera de cristal; Balsa Hermanos, 100 cajas de puros chicos; M. During y Cía., una máquina de coser; R. Ramos y Sucs., 36 navajas y 36 abanicos; Martínez Ortega y Cía., 96 latas de leche condensada; J. Urquiola y hermano, 12 botellas de vinagre La Mosca; Humberto Aparicio, 24 abanicos y muchos donantes más que por años, contribuyeron para la realizaron de La Covadonga, en beneficio de la Sociedad de la Beneficencia Española.

En el campo se colocaban mesas y sillas de las cervecerías, se escuchaba a Chucho el gaitero acompañado de un tambor, tocaba para el deleite de los asistentes. Las gradas delimitaban la cancha de futbol hacia Gómez Farías, en planta alta al final de estas estaba una especie de salón en el que tocaban las orquestas, se traía de México una que alternaba con una local, por muchos años.

Las fiestas de Covadonga que recuerdo, como la del año 1955 que Margarita Fernández Montemayor fue la madrina de los festejos, entre las participantes de ese año estaban Pilar Mantecón, Amparo Fernández, Queti Ruiz, Carmina Barquín, Maruca Estandía, Nora Reynaud, Tere de la Fuente, entre otras.
A la fecha La Covadonga se continúa festejando en otro lugar y con la misma gente.

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