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Alina, la niña veracruzana a la que la marihuana salvó su vida (VIDEO)

Alina, la pequeña originaria de San Andrés Tuxtla ha mejorado su vida gracias al uso de la marihuana medicinal
Foto: Facebook

Publicado 25 septiembre 2017 el 25 de Septiembre de 2017

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Al nacer, por cesárea, presentó falta de oxigenación, lo que le provocó un daño neurológico y parálisis cerebral.

Miguel Angel Cortés

Llegó al mundo un sábado 30 de octubre. Al nacer, por cesárea, presentó falta de oxigenación, lo que le provocó un daño neurológico y parálisis cerebral, que a la par le generaron condiciones autistas y crisis convulsivas derivadas de un padecimiento de epilepsia refractaria. Ella es Alina, originaria de San Andrés Tuxtla, Veracruz, y que para mejorar su calidad de vida ha tenido que recurrir al consumo de cannabis medicinal.

En el camino que han tenido que recorrer para mejorar las condiciones de salud de Alina, Aberlado Maldonado y Lucely Montes de Oca, sus padres, recurrieron a medicamentos alópatas para el tratamiento de la epilepsia refractaria de su hija, caso común en la mayoría de las historias. Sin embargo, aparecería en sus vidas una esperanza al conocer el caso de una niña en Estados Unidos que para tratar su epilepsia consumía un medicamento a base de cannabis, extracto medicinal de la planta de la marihuana, y posteriormente, al enterarse de Grace Elizalde, otra niña de Monterrey que sería tratada con el mismo medicamento.

Tras investigar más a fondo el caso de Grace Elizalde, quien gracias al amparo otorgado por un juez pudo consumir el aceite de cannabis para tratar su enfermedad, la lucha de Abelardo y Lucely para lograr este mismo beneficio para Alina da inicio.

Foto: Facebook

El primer paso fue lanzar una petición a través de la plataforma change.org para solicitar que Alina pudiera ser candidata al consumo de cannabis, situación que se volvió viral rápidamente y que los acerco con gente que los orientó, incluso con los papás de la niña Grace Elizalde.

Finalmente, el 2 de febrero de 2016, tras un acercamiento con COFEPRIS y el cumplimiento de los requisitos solicitados, así como con la anuencia de un neurólogo, Alina Maldonado se convirtió en la primera niña en México en obtener un permiso legal para consumir un medicamento a base de cannabis, que debía ser importado desde Estados Unidos.

Sin embargo, no todo fue tan sencillo. En un principio, el medicamento estaba prohibido en México, debido a las sustancias que contiene y, por si fuera poco, de manera absurda, Abelardo y Lucely tenían un obstáculo muy grande en el Senado de la República, pues siendo del estado de Veracruz, eran los propios senadores veracruzanos quienes no querían saber nada del tema de la marihuana medicinal.

¿Cómo conseguir marihuana medicinal en México?

¿Dónde se consume más droga en México?

Al ser Alina la primera niña en conseguir el permiso ante COFEPRIS para consumir el medicamento RSHO, a base de cannabis medicinal, el laboratorio que lo produce en Estados Unidos decide donárselo de por vida. Actualmente, el laboratorio ya tiene su base en México y el producto, que en Estados Unidos es considerado un suplemento alimenticio y que puede adquirirse de manera muy fácil, ya tiene su propia presentación para nuestro país.

Actualmente, Alina Maldonado sólo es tratada con el medicamento RSHO y la medicina alópata que le ha sido recetada desde siempre por su neurólogo; algunas dosis se le han reducido e incluso el año pasado uno de los medicamentos que consumía le fue retirado.

“El control es bueno, yo no te puedo decir que Alina está curada, pero sí está muy bien controlada. Alina te puede presentar crisis muy espaciadas y cada que las presenta desaparecen rápido, ya no queda ella aletargada, no queda con mucho sueño, ella se recupera muy rápido, ya no son repetitivas en el mismo día, ahorita puede tener Alina una crisis y en tres o cuatro semanas le pueden volver a repetir, igual de leves, no son fuertes, no son prolongadas”, comenta Abelardo Maldonado sobre los efectos del cannabidiol en Alina.

 

Dice también que el producto le ha abierto el apetito, ha mejorado su calidad de sueño y que ha ayudado en su interacción con las personas que la rodean, lo que para Lucely y para él ha sido maravilloso.

El medicamento RSHO

Abelardo Maldonado explica que el medicamento RSHO viene en una presentación de un frasco de 236 mililitros, que contiene cinco mil miligramos de CBD (cannabidiol) y que tiene un precio promedio de seis mil quinientos pesos. Recomienda a los pacientes que deseen tener acceso a este medicamento, que acudan a la fundación #PorGrace, presidida por Raúl Elizalde y su esposa, papás de Grace Elizalde, y quienes se han encargado de apoyar a decenas de familias en el proceso ante COFEPRIS para obtener el medicamento y en el trámite de importación del mismo.

Abelardo también comenta que es muy importante que para la obtención del medicamento haya una prescripción médica, por lo cual esa es una razón más para acercarse a #PorGrace, ya que la fundación cuenta con una red de médicos que respalda el tratamiento de cannabidiol para enfermedades como la epilepsia.

Expresa que ahora es el proceso para la obtención del permiso ante COFEPRIS ya no es tan complicado, gracias a las facilidades que otorga la fundación #PorGrace, que se encarga de todo el proceso y hasta de conseguir la importación del producto y enviarlo al domicilio del paciente. Pero no puede evitar lamentar un detalle: el costo del producto, el cual es aún poco accesible.

“Obviamente no deja de ser un producto caro, porque las condiciones así están dadas aún; qué bueno sería que este medicamento pudiera ser del alcance de todo mundo”, explaya.
Alina, una enseñanza

Abelardo no duda en responder cuándo se le pregunta qué significa Alina para el matrimonio Maldonado Montes de Oca: “Alina es una enseñanza, para nosotros Alina es todo“.

Reconoce que en un principio no sabían cómo enfrentar la epilepsia de Alina, pero que había llegado el momento de pasar de la preocupación a la acción y detenerse a pensar un poco en la vida y en la condición de su hija.

Conmovido, comenta que Alina les ha enseñado mucho y que han sufrido bastante como muchos padres que se encuentran en la misma situación. Admite que vivir en San Andrés Tuxtla en un entorno similar al que han vivido con Alina ha sido enfrentarse a muchas carencias, ya que al ser una ciudad pequeña no existen muchas cosas que niños como ella necesitan.

La lucha para mejorar la calidad de vida de Alina, sin duda ha sido desgastante tanto para Abelardo como para Lucely, sus padres, pero para ellos ha valido toda la pena al ver la mejoría que su hija ha tenido desde que consume el aceite de cannabidiol, del cual el propio Abelardo lo dice con convicción: les cambió la vida.

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