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“No nos van a callar”: comunidades mayas

Son defensores de sus prácticas milenarias en la agricultura, una agricultura ecológica que respeta la tierra, la selva y que no usa transgénicos ni agrotóxicos

Publicado 09 agosto 2017 el 09 de Agosto de 2017

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Angélica, Feliciano y Luis son mayas, son representantes de sus comunidades y son defensores de sus prácticas milenarias en la agricultura, una agricultura ecológica que respeta la tierra, la selva y que no usa transgénicos ni agrotóxicos y por eso quieren callarlos.

Hoy, en representación de sus comunidades de los municipios de Hopelchén y Tenabo que participan en la consulta indígena ordenada por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Recomendación 23/2015 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) sobre la siembra de soya transgénica en Campeche, acudieron a las oficinas de la CNDH con la boca tapada con una cruz en señal de protesta por los intentos que está haciendo la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y la Comisión Intersecretarial para la Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (CIBIOGEM) de silenciar su opinión.

Antes de ingresar a las oficinas a entregar las evidencias del clima de hostigamiento y la estrategia de división implementadas por estas dependencias con el fin de desgastar y desarticular el proceso organizativo de las comunidades en este proceso, los compañeros mayas se retiraron las cruces que cerraban sus bocas al grito de “No nos van a callarán”.

La última sesión de la consulta en Hopelchén (27 de mayo de 2017) se levantó a propuesta de la funcionaria de CIBIOGEM, Sol Ortiz, porque no hubo las condiciones de seguridad y orden necesarios para llevarla a cabo. Alrededor de 100 acarreados de Iturbide y el municipio de Campeche interrumpieron la sesión constantemente e insultaron a los representantes.

Esta no es la primera vez que personas de fuera invaden las sesiones de consulta; en la sesión del 25 de marzo de 2017 aventaron objetos a los representantes y ninguna autoridad tomó medidas al respecto. La falta de orden, seguridad y libertad ha permeado las sesiones de consulta indígena.

Durante las últimas sesiones, Sol Ortíz calló, intimidó e insultó a varios de los representantes de las comunidades y sus asesores.

Las intimidaciones, amenazas y la difamación a líderes de las comunidades y asesores en el proceso de consulta han escalado poniendo en riesgo la integridad de los que participan en la consulta y el proceso mismo.

Según los representantes de las diferentes comunidades en Campeche que están siendo consultadas, el comportamiento de la CIBIOGEM y CDI -a través de Pedro Armentía-,  evidencia que las autoridades federales no buscan un diálogo sino proteger los intereses de las empresas comercializadoras de Organismos Genéticamente Modificados como Monsanto.

El clima de hostilidad y hostigamiento que se ha ido incrementando en la región desde que comunidades mayas han intentado defender el territorio en contra de organismos genéticamente modificadas y otros monocultivos se da mientras que la deforestación y afectación a los recursos naturales de su territorio ancestral continúa sin que las autoridades ante las que se han denunciado estos hechos (PROFEPA, PGR, SENASICA y CONAGUA) hayan tomado acciones para investigar estos sucesos, sancionar y reparar los daños.

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