Zumby Pixel

HANDSOME DEVIL

Publicado 30 julio 2017 el 30 de Julio de 2017

por

Mario E. Durán/El Dictamen

Nunca, nunca tenemos que hablar con una voz prestada. Eso es algo que en las aulas de clase tradicional no nos enseñan, pero en este colegio es algo que está presente, más al venir de un maestro especial, aquel que tiene ante la sociedad un secreto, pero que él, en su mundo real, no se miente, no se falla, no se critica, al contrario, se acepta, se ama y busca inculcárselo a sus alumnos, aquellos que tienen una idea de la vida bajo la sombra de sus padres o de lo que consideran normal, porque así se los enseñaron desde infantes; pero él los guía para que aprendan a siempre ser ellos mismos sin necesidad de que les importe el qué dirán, claro, todo esto a su debido momento.

Esto es algo que encontramos en la película de temática gay “Handsome Devil” en donde Ned es un joven artístico, un alma vieja brillante que acaba de ser internado en un colegio de Irlanda donde el rugby es una religión, y a cualquier persona que no le guste sufrirá un ridículo impecable. Ned se siente un forastero dentro del colegio, y está harto de las constantes insinuaciones sobre su sexualidad, pero todo cambia con la llegada de su nuevo compañero Cono, un jugador estrella de rugby, y con el profesor de inglés Dan Sherry, cuya presencia dará animo a Ned para continuar en el colegio. La amistad entre Ned y Conor se verá puesta a difíciles pruebas, ellos se relacionan por un amor a la música, pero la amistad tiene un precio ya que el joven estrella no tiene permitido ser quien es, mientras que el joven tímido tratará de buscar su propio lugar en un mundo en el que siente que no encaja. Pero en todo esto aparece Dan Sherry, el profesor sarcástico que se implica con sus alumnos y que consuela a Conor diciéndole que las cosas van a mejorar, porque él en realidad, comparte el mismo camino de identidad.

Dirigida por John Butler, la película resulta diferente a las clásicas de temática gay, ya que lejos de dramas o escenas desgarradoras, nos da una película agradable, sin morbo, con un Soundtrack de fondo que se adapta a las situaciones que viven los protagonistas interpretados por unos novatos Fionn O’Shea y Nicholas Galitzine junto a Andrew Scott, Moe Dunford y Michael McElhatton, todos presentes en esta cinta irlandesa que resulta una bocanada fresca con su historia inspiradora y una serie de conclusiones en la que todos aprenden la importancia de quererse, aceptarse, ser un equipo y luchar por lograr las metas dentro de una verdadera identidad.

- US -