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Captura de cangrejo azul, obliga a veda

Publicado 04 julio 2017 el 04 de Julio de 2017

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*La obtención desmedida obligó a decretar prohibición desde 2016

*Además de la mano, actualmente se llevan el crustáceo completo

*En la Riviera Veracruzana, mancha urbana destruyó su hábitat: Monteagudo

Rubén Licona Vázquez / El Dictamen

Si bien el cangrejo azul no es una especie en peligro de extinción, la desmedida captura de que ha sido objeto en los últimos años ya no sólo para obtener su mano, sino el crustáceo completo, obligó a las autoridades federales de pesca a decretar por primera vez una veda de protección a la especie, la cual se aplicó desde el 2016, y volverá a ejercerse este año del 15 de agosto al 30 de septiembre.

Antes, el control se ejecutaba con medidas a nivel municipal, pero las autoridades locales se topaban conque hacía falta una reglamentación federal que amparara la aplicación de sanciones y multas.

No obstante las medidas de protección que ahora se tienen, el cangrejo azul (cuya mano es considerada un platillo exótico) se enfrenta a algunas zonas a las barreras que le pone enfrente el crecimiento de las zonas urbanas que, como en la Riviera Veracruzana, las nuevas zonas residenciales le impiden llegar a las playas para desovar y reproducirse.

Horacio Cruz Lugo, encargado del Despacho de la Subdelegación de Pesca de Conapesca en el estado señala que el único cangrejo con veda es el azul, y ésta se publicó por primera vez en el Diario Oficial de la Federación el 4 de agosto del 2016.

“Había presiones de la gente para que se instauraran medidas de conservación del cangrejo, porque los municipios costeros ponían restricciones a nivel local, sólo como suspensión de captura, sin embargo ello generaba problemas porque la gente que cuenta con permisos de pesca era retenida por la policía municipal, y eso estaba fuera de la ley”, explicó.

En ese sentido, derivado de estas situaciones y la presión de grupos ecologistas, Conapesca llevó a cabo un estudio a través del Instituto Nacional de la Pesca, en conjunto con el trabajo de investigaciones de universidades como la UV y el acuerdo de los municipios costeros en donde existe el cangrejo, se determinó aplicar el periodo de suspensión de captura de primera instancia, la cual fue consensada con los pescadores cangrejeros y se determinaron los periodos más viables para la veda, lo cual fue validado por el Comité de Normalización.

Así, expuso el funcionario, el cangrejo azul, también llamado de tierra, cuenta con una veda de protección contra su captura, la cual se extiende a los meses de lluvia durante los que se reproduce, la cual abarca de agosto a septiembre. “La veda tiene que ser respetada”, subrayó el funcionario de Conapesca.

Las sanciones van de acuerdo al decomiso del producto y a la gravedad del caso, y pueden ir desde multa económica, pero si hay reincidencia se puede aplicar la privación de la libertad.

POBLADORES
LO CAPTURAN

Contrario a lo que pudiera pensarse, no son los pescadores los que capturan al cangrejo azul, también conocido en el norte del estado como “guanaja”, ya que durante los últimos años se ha notado un creciente comportamiento de los habitantes de municipios costeros, quienes en la temporada se dedican a atrapar el cangrejo tanto para su consumo, como una forma de obtener recursos con su venta.

Otro fenómeno que se ha detectado, es que en zonas de gran existencia de cangrejo como Tecolutla y Costa Esmeralda, bajan habitantes de municipios serranos, incluso del estado de Puebla, quienes llegan a capturar cangrejo para llevárselo a sus regiones, pero no sólo la mano sino el cangrejo completo, lo cual atenta contra su reproducción.

De hecho los permisos que se otorgan cuando no es temporada de veda, especifican que sólo es para obtener la mano, no el animal completo. “La gente que no es pescadora, se lleva toda la bola y al no haber animales no hay desoves ni reproducción”, alertó Cruz Lugo.
Indicó que Semarnat trabaja con las ONGs y grupos ambientalistas para la protección del cangrejo. El pescador como tal siempre ha cuidado el recurso.

La depredación de esta especia ha propiciado que la pesquería esté un poco colapsada, aunque no al grado del peligro de extinción.

De acuerdo a la Carta Nacional Pesquera, un documento vinculante que tiene la autoridad pesquera para poder expedir permisos de pesca, la ficha del cangrejo azul indica se debe reducir el esfuerzo de su captura. Es decir, ir disminuyendo los permisos para ello o en su defecto mantenerlo como está para que no se caiga en una sobre-explotación y se tengan que tomar medidas más drásticas como una veda permanente.

Las principales zonas cangrejeras del estado son Villa Cuauhtémoc, Lagunas de Tamiahua y Tampamachoco en el norte, Tecolutla, Casitas, Vega de Alatorre, Antón Lizardo, Alvarado, Catemaco y Coatzacoalcos.

Para Noé Blasco Cruz, secretario de la Cooperativa Pesquera Puerto de Tuxpan, la obtención del cangrejo en esa zona de la entidad también se da con la captura del animal completo.
Ello pone en riesgo su reproducción, ante lo cual los pescadores de esa región han emprendido acciones de vigilancia.

BARRERAS

Por su parte, Gaspar Monteagudo, presidente de la Agrupación ambientalista BocaAlVerMe (Boca del Río-Alvarado-Veracruz-Medellín) señala que en esta zona ya es muy poca la existencia del cangrejo azul, pues el crecimiento de la mancha urbana especialmente en la Riviera Veracruzana, le han puesto barreras para su desove en la playa.

Desde su perspectiva, las autoridades involucradas no tomaron medidas a tiempo para conservar su hábitat de reproducción.

“Ante el crecimiento de la mancha urbana en esta región ya es muy difícil que se deje ver la especie, y si se observa, los habitantes de las zonas residenciales lo llegan a considerar como plaga y lo matan”.

Reitera que la mancha urbana se ha adueñado de su hábitat. “En un principio se trataron de emprender acciones, pero desafortunadamente los gobiernos del estado en turno y los municipales en su momento siguieron dando autorizaciones para devastar el hábitat de esta especie como son los manglares”.

Hoy, en la llamada Riviera Veracruzana que conduce hacia Antón Lizardo, es prácticamente imposible que el cangrejo llegue a la playa a desovar.

En las dunas que antes existían ahora hay construcciones, bardas de viviendas, las cuales se convierten en una primera barrera para el desplazamiento de la pequeña especie.
Si logra llegar a la carretera seguramente serán aplastados con el paso de camiones y todo tipo de vehículos, pero si tienen suerte y pasan la cinta asfáltica, se encontrarán con una segunda barrera que son los fraccionamientos residenciales pegados a las playa.

Consideró que en los últimos diez años en esta zona se ha extinguido en cerca del 90 por ciento la población del cangrejo azul.

Calificó un mito que al desprenderle la mano ésta le volverá a crecer. “Al cortarle la mano le quitan su mecanismo de defensa para su sobrevivencia”.

Insistió en que la mancha urbana ha arrasado con mangles, con colonias de bosque que cruzaba el cangrejo cuando sale de los humedales a desovar.

Monteagudo vaticina que si no se toman medidas urgentes, en un par de años a lo sumo el cangrejo azul desaparecerá de esta región costera.
“Ojalá que la gente respete la veda y lo poco que quede logre subsistir”.

Considera que durante los últimos años ha faltado voluntad de las autoridades de Boca del Río y Medellín para implementar zonas de apareamiento, de protección al ciento por ciento, en las que se le ayudara a procrear.

Al mismo tiempo, señala, se requerirían mayores apoyos en insumos y beneficios de las dependencias involucradas como Semarnat, Profepa, Conapesca.

 

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